Wednesday, June 30, 2010

Copa Mundial de Fútbol, Sudáfrica 2010, Área Deportiva


Muy interesante el trabajo de TV Nacional en Sudáfrica. Es una lástima el que no todos los partidos se estén transmitiendo por televisión abierta, pero eso es materia de una discusión que, seguramente, se desarrollará en otro ámbito.
Me permito solicitarles, respetuosamente, hacer llegar a las personas que se indica los siguientes mensajes ( y tomar nota de ellos) :
* Al periodista Francisco Sagredo : el vocablo "adsequible", reiterado con insistencia en cámara, no existe en castellano. Tendrá que optar entre asequible o accesible.

* Al periodista Fernando Solavarrieta y otros: el sustantivo "envergadura" tiene, a la fecha, cuatro acepciones precisas de acuerdo al diccionario de la R.A.E.
Utilizarlo como sinónimo de estatura aventajada o corpulencia confunde al espectador.
Pudiera aplicarse, desde luego, para aludir a un enorme alcance de brazos del arquero, pero no se entiende como afectaría a las condiciones físicas del resto de los jugadores de campo.
Asimismo, pronunciar en su idioma original los apellidos británicos está muy bien. Siempre que se haga con todos ellos, o al menos, con los similares. Y si se utiliza la fonética anglosajona para pronunciar el apellido Dempsey ("Dempsi") ¿No debiera usarse similar criterio para Finley ("Finli"), Hinley ("Hinli") y Bradley ("Bradli")? Con contadísimas excepciones, todos los vocablos británicos terminados en "ey" deben pronunciarse "i". Como Disney, Whitney y Key. Este último, esencial cuando el periodista, de visita en Sudáfrica, pide la key - o key-card - de su habitación, cada día en el recibo de su hotel. ¿No lo hacen así los de TVN?
Buenísimo habría sido que hubieran tenido esto en cuenta cuando TVN cubrió los Juegos Olímpicos de Sidney.

Al comentarista, gran ex jugador, Iván Zamorano : ni por nada repetir aquello de "por dieciseisava vez", aludiendo a las participaciones de un determinado equipo en los campeonatos mundiales. Iván lo está haciendo muy bien en su cometido actual, y tengo claro de que no cursó estudios superiores. Pero si va a opinar en cámara, debiera informarse sobre la diferencia entre adjetivos numerales y ordinales. Debió decir, claro está, "por decimasexta vez." Tampoco es para preocuparse mucho: la mitad de los diputados se expresa igual, y la otra mitad ni siquiera habla en castellano.
Ahora que, señalar y reiterar en cámara que "una suave brisa cae sobre Port Elizabeth", aludiendo a una lluvia suave o llovizna que caía en esos momentos, es un simple lapsus que debió merecer la ayuda de su coequipo en la transmisión.

Si todos vamos a cooperar en la educación de nuestra juventud, TVN, sus periodistas y comentaristas debieran ser los primeros en ese empeño, y dar ejemplo.


Raúl Olmedo D.

LAS RELIGIONES Y EL FUTURO


Es casi imposible sostener que haya existido en algún instante de la historia humana algún periodo en que el ser humano hubiese estado ajeno a la religión.
Diversos investigadores de los tiempos actuales, sólo tienen una duda: Melanesia. Ubicada en el Pacífico sur-oeste, los habitantes de estas islas han sido por años objeto de análisis antropológico, concluyendo algunos de ellos, que tales comunidades nativas pueden ser las únicas que han vivido sin expresión ni creencia espiritual alguna. Tal determinación, extraña y sin asidero alguno en el devenir de la humanidad, puede tener ciertas realidades, por cuanto en las entidades espirituales de cualquier signo, tampoco se ha conocido su presencia en dichos lugares, concluyendo que, al menos en el conocimiento público, la ausencia misional es absoluta.

Pero, verdades o no, Melanesia es una excepción. El resto de la humanidad jamás ha dejado de lado su religiosidad como la define occidente, o creencias espirituales, referida a manifestaciones étnicas diversas, cuya cosmovisión, un tanto mas racional, se manifiesta hacia la naturaleza. Por otro lado, la totalidad de las tumbas descubiertas, algunas de miles de años, como las culturas antiguas ya desaparecidas, todas, sin excepción, entregan este legado religioso que nos confirman que el ser humano vive envuelto de valores y principios espirituales que han llegado a ser consustanciales a su propia naturaleza.

Todo lo anterior, motivo de innumerables textos escritos, algunos transformados en la expresión absoluta de una verdad revelada, nos llevan a sostener que en la historia del hombre, nada es más sólido que la fuerza espiritual que genera valores y principios sustentados en el alma. Ella hace al ser humano fuerte o muy infeliz, dependiendo, para los creyentes, la mayor o menor relación que éste tiene con sus creencias religiosas.

Sin embargo la espiritualidad, no sólo tiene una manifestación individual. La expresión colectiva, generalmente sustentada por una entidad o un líder carismático, adquiere una razón social que se extiende a todas las generalidades en que el individuo vive y por ello los futuros que se perciben en este ámbito, adquieren mayor relevancia.

El Diario Le Monde, conocido por sus publicaciones surgidas de la investigación y análisis perspectivo, nos ha entregado recientemente sus conclusiones en esta materia. En ella, manifiesta que: ”la expresión cristiana, al concluir la primera mitad de este siglo, representará las tres cuartas partes de la humanidad” Tal augurio, se expresa en dos hechos. El primero, es “la fuerza del cristianismo del sur”, radicado en Latinoamérica y recientemente en África. Ambas enriquecidas, según Le Monde, con este nuevo cristianismo evangélico, un tanto más diáfano, simple, expresivo, sin tanta filosofía en su enseñanza, que se introdujo en la sociedad para quedarse. Lo segundo, Asia. Este continente, otrora desafiante, que el temor lo transformó en algún momento en el “peligro amarillo”, acogió indefectiblemente a occidente, adecuando las sociedades, con asentamientos humanos y culturas incluidas en un espejo occidental.

¿Y el Islam?. Su imagen radicalizada, hace cada día más difícil su introducción en estas nuevas sociedades. El daño que le han hecho a su fe organizaciones como Al-Qaeda y otras, cada día se hace más evidente. Pero lo peor de todo, es que no se observan cambios significativos en el futuro cercano. Las demás expresiones espirituales, radicadas en el continente asiático, sin duda que mantendrán su fortaleza, pero, al menos hasta ahora, no se observa una expansión a otros lugares del mundo, salvo las naturales excepciones que siempre se manifestarán.

Pero, ya lo decíamos, la manifestación colectiva no está ajena. Por ello, recogiendo por lo demás estos asuntos en una perspectiva histórica, no hay razón alguna para dudar en la relación que este poder religioso o de creencias espirituales, pueda estar al margen del poder secular. De ahí nace, por ejemplo, la necesidad de institucionalizar su presencia en tales perspectivas. Nadie quiere estar ajeno a la introducción de sus doctrinas en la sociedad civil y menos ahora, que se ventilan ideas y formas de vida que, en una primera impresión, debilitan o, claramente, destruyen fundamentos naturales de la vida en sociedad. Y en ello, la entidad religiosa hará valer su opinión y más que eso, su acción.

En suma, nos aprestamos a vivir un nuevo mundo. Quien sabe, si lo más enérgico será en los días que vienen. La supremacía en algunas naciones por conseguir la fuerza de la religión o de las creencias espirituales, que parecen ser iguales pero no lo son. Una se fundamenta en la verdad rebelada y la otra en la cosmovisión natural. La última, un tanto mas ideológica, ya tiene seguidores que han logrado incorporarla en constituciones recientes que, aunque un tanto confusas por la relación con nuevas democracias destinadas a dividir mas que unir, logran de todas formas encerrar en un espacio a comunidades lejanas a estas nuevas realidades. No son muchas, pero las hay. Pero así todo, si el diario francés tiene razón, los cristianos deben prepararse pasa asumir nuevas responsabilidades.

Mario Ríos Santander
Junio de 2010.-

Thursday, June 24, 2010

Verguenza Mundial - Gentileza de Claudio Nannig Grothe


SI QUIEREN QUE SUS NIETOS PUEDAN CONOCER A LAS BALLENAS....POR FAVOR DIFUNDAN ESTA INFORMACIÓN SOLO TE DEMORAS UN MINUTO EN VOTAR EN CONTRA DE LA CAZA INDISCRIMINADA.
Pueden votar online en la pagina www.cerocazadeballenas.cl no se demoraran mas de un minuto y podrían hacer mucho GRACIAS.



FAVOR DE DIFUNDIR ESTA INFORMACION.


Japón Soborna con Dinero y Prostitutas a Países de la Comisión Ballenera Internacional

Tokio consigue apoyos para intentar levantar la moratoria a la caza comercial mediante la compra de votos de países en desarrollo y de esa manera lograr el control de la Comisión Ballenera Internacional.

14 de Junio de 2010 - El escándalo ha estallado a una semana de que comience en Marruecos una trascendental reunión de la Comisión Ballenera Internacional (CBI), que estudia levantar la moratoria vigente desde 1986 a la caza comercial de ballenas.

Aprovechándose de un vacío legal que permite la pesca con «fines científicos», Japón ha atrapado 16.000 de estos cetáceos desde entonces e intenta poner fin a la moratoria de caza comercial de ballenas, vigente que establece cuotas de captura cero para los grandes cetáceos.

Antes de que la Comisión debata si autoriza durante la próxima década la caza comercial con un cupo anual de 1.800 ballenas, entre las que figuran dos especies amenazadas, una investigación del diario «Sunday Times» ha revelado los tejemanejes de Tokio para acabar con la moratoria.

Grabándolos con cámara oculta, los reporteros del rotativo británico obtuvieron la confesión de altos funcionarios de seis pequeños países -Costa de Marfil, Guinea, Granada, San Cristóbal y Nieves, Kiribati e Islas Marshall-, que admitieron haber recibido sobornos de Japón para votar a favor de la caza de ballenas.

Ya se sospechaba que el Gobierno nipón se aprovecha de su poderío económico y sus ayudas millonarias para atraerse el apoyo de los países pobres de África, el Caribe y el Pacífico. Pero la investigación del «Sunday Times» revela, además, un oscuro mundo de corrupciones y favores.

En un encuentro con los periodistas en un hotel de Barcelona, Ibrahima Sory Sylla, director de Pesca de Guinea, reconoció que Japón no sólo paga la cuota anual de su país para pertenecer a la Comisión Ballenera, sino además los viajes, gastos y comidas de los delegados que acuden a sus reuniones. Cada día reciben un sobre con 300 dólares y, cuando asiste el ministro del ramo, éste se lleva como mínimo unos 1.000 dólares, el equivalente al sueldo medio de un año en Guinea.

Otros altos cargos de Tuvalu y Kiribati coincidieron en que el Gobierno nipón se hacía cargo de sus gastos y destinaba ayudas millonarias a sus respectivas industrias pesqueras. Por su parte, el representante de Tanzania en la Comisión, Geoffrey Nanyaro, incluso reveló que en sus desplazamientos a Japón se le ofrecían masajes con «final feliz» por parte de prostitutas.

Para obtener estas explosivas confesiones, los reporteros del «Sunday Times» se hicieron pasar por emisarios de un supuesto millonario suizo que luchaba por la conservación de las ballenas y estaba dispuesto a comprar sus votos para prorrogar la moratoria. Pero algunos funcionarios expresaron el temor a perder las ayudas de Japón si variaban su postura.

Este tipo de cuestionadas prácticas ha permitido a Japón aumentar el número de miembros de la CBI y asegurar el apoyo de 38 de sus 88 miembros a los intereses nipones. Entre ellos están países sin salida al mar como Malí, que se ha alineado con Japón afirmando sorprendentemente que las ballenas devoran sus bancos de peces.

La propuesta de negociación impulsada por el actual presidente de la Comisión Ballenera Internacional, el comisionado chileno Cristián Maquieira, ha sido duramente criticada por gobiernos y sociedad civil de diversas naciones. La contraposición entre la política de Estado chilena y la propuesta de negociación puesta en la mesa por el representante chileno han complicado a la cancillería y perjudicado la imagen internacional en esta maetria, al punto que Senadores de la República solicitaron la semana pasada la renuncia de Maquieira al cargo.

Para Bárbara Galletti, presidenta del Centro de Conservación Cetacea, "es inaceptable y gravísimo la compra de votos que efectúa Japón y si a ello sumamos otras prácticas coercitivas de este país, como el abuso de la denominada "caza científica", ocultar información y coartar la libertad de expresión de sus ciudadanos (en alusión a la censura que ha tenido el documental The Cove), resulta más necesario aún que la propuesta pro-ballenera sea rechazada de plano, ni siquiera aceptada como base de negociación".

En referencia a la compra de votos, Galletti concluyó que "de aceptarse esta propuesta ballenera en el siglo XXI se estará legitimando un actuar absolutamente condenable y se sentará un pésimo precedente sobre un organismo internacional que quedaría a merced de un solo país, solo por la presión ejercida, en vez de que representar a la mayoría"



Fuente: ABC, CCC







www.ccc-chile.org

www.cerocazadeballenas.cl





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Claudio Nannig Grothe

Tuesday, June 22, 2010

Aberración Diplomática


Leí que el " Colorín Zaldívar" irá como embajador a Argentina. Esto es una aberración !!.Hay diplomáticos de carrera .
Para ser diplomático de carrera es necesario poseer título universitario..., el ministerio prefiere profesores de historia y geografía, abogados,economistas( no necesariamente en ese orden), luego en la academia diplomática Andres Bello, son intensamente preparados para ejercer su función, ahí cada 4 años cuando vuelven de sus misiones donde fueron destinados,son incentivados a estudiar post graduaciones en diferentes áreas que ellos muestren facilidad e interés o que el ministerio y el pais necesiten( política internacional,tratados en general / guerra,límites,comerciales etc). Después parten por 4 años a otras destinaciones, para al volver pasar por los diversos dptos.que el ministério posee..., nuevamente son incentivados a continuar a especializarse,( máster, doctores etc. en sus áreas). Comienzan como Terceros secretarios, luego segundos secretarios , luego primeros ; en todos esos pasos ya pueden ser cónsules adjuntos. Luego pasan a Cónsules, Cónsules generales, Ministros consejeros y por último Embajadores ( llegan muy pocos, al igual que en el ejército a generales, o en la Iglesia a cardenales, o en la Marina a Almirantes). Embajador es la más alta patente a que llegan.

Ahí viene un presidente inexperto a devolver favores políticos o económicos ( ayudas en dinero para su campaña), y paga con favores de este tipo; manda como embajadores a países amigos o a personas que los partidos les indican ( éstos..., los partidos, reciben un porcentaje en dinero / 20%, 30%, 40% ??..., del embajador sin carrera que indican). Mandar a Argentina, con quienes tenemos aún fronteras pendientes ( campos de hielo sur), es una aberración. El ministerio tiene personas altamente preparadas para esta función. Eso acaba tirando el incentivo y menospreciando a los diplomáticos de carrera. Una verdadera lástima, o un desatino mayor del gobernante de turno ??( esto es práctica común ; lamentablemente.

Atte.
Eduardo Sáez Maldonado

COMPARTIR, ESE ES EL OBJETIVO.-


No fue fácil para Chile llegar al lugar en que hoy se encuentra. No sólo ocurrieron hechos al interior de nuestro país, sino que también el mundo nos entregó fundamentos para lograrlo. No en vano desapareció el comunismo, el fascismo, el nazismo y todo cuanto era menester para reencontrase con la imaginación creadora y la necesaria paz para vivir. Y aquí estamos. Convertidos en algo extraño, una suerte de isla en un mundo globalizado. Es que esa vocación lejana, tan propia de esos espacios solitarios, nos persigue en tal forma que a poco andar, todo el país es un simple barrio y ahora mas feliz, porque les permitirán cerrar sus calles para protegerse más.

Nos cuesta compartir con el mundo, salvo cuando nos compran algo. En cambio, encerrados entre estas cordilleras y con un mar cada día mas insolente, que se le ocurre incluso meterse en nuestros hogares de vez en cuando y hacernos correr despavoridos a la montaña mas alta que encontremos, generalmente en medio de la noche, lo que hace mas difícil todo, pero a su vez mas emocionante, logramos, digo, compartir, sentirnos hermanos en un ambiente, ese es nuestro ideal, que sea lo más simple posible, lejos de las dificultades y muy sencillo, ojalá con algún “pelambre” de por medio.

Esa es la imagen parlamentaria, en que sus componentes, aburridos de tanta sesión inútil, terminan situándose como buenos comentaristas de todo, aprovechando que la prensa necesita llenar imágenes, minutos o páginas escritas. Bien saben que en esta familia, alejada del mundo, pelean entre ellos mismos, haciendo honor al hecho de que las peleas familiares son las peores de todas. Pero, ahí estamos. ¿Será el resto del mundo igual a nosotros?. Lo dudo.

Pero todo esto, que bien podría ser digno de un estudios antropológico, de pronto descubre que los norteamericanos no tienen poetas porque resolvieron sus existencias a punta de psiquiatras, en cambio nosotros, nos han encajado a Neruda y la Mistral, entre otros, para calmar las ansiedades. Sin embargo, aunque estamos dispuestos a compartir, nos enredamos en ejemplos externos, como si el mundo, en la economía por ejemplo, siempre será más que este pueblo. Un buen ejemplo ha sido esta Ley de Reconstrucción que cuesta entenderla y más que eso, cada día nos impresiona más, como van cambiando las cosas.

En efecto, se vota en contra el aumento del Royalty minero. Tantos miles de millones que no se quieren compartir. La razón, es que pareciera que hay una trampita. ¿Cuál será?, misterio. Surgen las declaraciones de todos lados, igual que en las peleas de barrio, para finalmente quedar en la luna. “Las regiones nuevamente pierden”, dicen algunos . Otros abogan “por una clase media mas digna”, para finalmente, recurrir a los mas atractivo del momento, como los comentaristas deportivos con el “Chupete” lesionado, las Pymes, una especie de fuente de la sabiduría. Todo aquel que hable de las Pymes es inteligente y como todos quieren serlo, hablan sin parar, para seguir igual.
Para qué hablar del feriado del Bicentenario. Que las Pymes paguen los días sin trabajar, total las grandes empresas, tienen todo automatizado. En verdad, todo es inconsecuente. ¿Qué comentario tendremos mañana en esta isla nación? Puede ser que sea algún “chascarro” relacionado con el Mundial. Total, ha servido para que las nalgas femeninas se luzcan como filetes en la carnicería.

Mario Ríos Santander.
Junio de 2010.-

Thursday, June 17, 2010

Colaboración de Antonio Silva

Lunes, 14 de Junio de 2010, 5:57hs
Fuente: INVERTIA

Sernac
Multan a conocido supermercado por vender comida con salmonella
Corte de Apelaciones de Valdivia condenó al supermercado Bigger al pago de una indemnización de $800 mil pesos por vender un kuchen contaminado con salmonella, que tras ser consumido le provocó una serie de malestares como fiebre, vómitos y diarrea a todo un grupo familiar. Este fallo confirma que Con la salud y seguridad de los consumidores no se juega, en especial si se trata de la seguridad al momento de consumir alimentos.

SANTIAGO, junio 2010. Cuando la familia Carvallo Águila compró un "kuchen crema cocktail frutas" en el supermercado Bigger de Valdivia nunca pensó que esta decisión le acarrearía problemas de salud. Sin embargo, lo que sucedió a continuación fue muy grave.

Al día siguiente de ingerir este producto, dos de sus hijas empezaron a sentirse mal y a presentar fiebre, vómitos y diarrea, teniendo que recurrir de inmediato al consultorio, donde se les diagnosticó gastritis aguda, deshidratación, cólicos abdominales e intoxicación alimentaria.

Esto no terminó ahí. A los días siguientes otra de las hijas y una que ya había presentado problemas tuvieron que ser llevadas al centro médico, presentando el mismo cuadro médico. Y luego, una de las niñas, de sólo 4 años de edad, empezó a presentar diversos malestares, y tras varios exámenes, tuvo que ser hospitalizada, donde finalmente se le diagnosticó salmonella.

Pese a lo evidencia del problema, la empresa negó su responsabilidad en el problema señalando que la producción de este tipo de productos se hacía cumpliendo todos los estándares de calidad y exigencias de la autoridad sanitaria. Agregó, que su obligación como empresa sólo llegaba hasta la venta del producto y que no podían responder por la manipulación posterior por parte de los consumidores.

Sin embargo, los análisis del producto realizados en el laboratorio del Ambiente de la SEREMI de Salud de la Región de los Ríos estableció que la causa de la intoxicación de debió a una contaminación del producto por el microorganismo patógeno salmonella enteritidis, por lo que la entidad realizó un sumario en contra del supermercado Bigger.

Finalmente y tras analizar los antecedentes, la Corte de Apelaciones determinó que la empresa "actuó con negligencia al permitir la venta de un kuchen contaminado, producto que fue ingerido por el grupo familiar y que perjudicó su salud".

Asimismo, el tribunal señaló que el daño se fundamenta en el sufrimiento y en el trastorno psicológico, por lo que condenó al supermercado Bigger al pago de una indemnización de $800 mil por los daños sufridos por el grupo familiar, más el costo de valor del kuchen, esto es $2.397. Además, la Corte sentenció al centro comercial al pago de una multa de 10 U.T.M. (cerca de $370 mil) por haber infringido la Ley del Consumidor.

Este fallo confirma que con la salud y seguridad de los consumidores no se juega, en especial si se trata de la seguridad al consumir alimentos. Los consumidores tienen derecho a poder disfrutar de los alimentos sin miedo a que éstos puedan dañar su salud.

Las empresas deben hacer de la seguridad en el consumo no sólo un elemento distintivo, sino una práctica permanente en el cuidado de sus clientes. Y los consumidores, deben premiar a quienes cuidan de su salud al momento de consumir y castigar a quienes no lo hacen.

Los consumidores deben saber, que cuando ocurren estos casos, es importante acudir a la Autoridad Sanitaria para que investigue y ordene los sumarios sanitarios correspondientes, y al mismo tiempo, esto le permitirá obtener los medios de prueba para exigir su derecho a indemnizaciones en tribunales.

Para conocer sus derechos y saber cómo ejercerlos, puede acudir al SERNAC www.sernac.cl o 600 594 6000).

Atentamente, Antonio Silva



PRESIDENTES Y EL MUNDO


En muchas ocasiones, participando con los gobernantes chilenos en reuniones de trabajo en diversos lugares del mundo, concluía que los presidentes de Chile eran mejores administradores en el extranjero que en su propio territorio. La razón de ello se debía a la libertad con que expresaban sus ideas, algunas dignas recetas para el desarrollo de los países que visitaban, sin que nadie de su coalición política estuviera de por medio opinando. Las experiencias fueron muchas y variadas, como disímiles eran los territorios visitados. Europa, Iberoamérica, Asia, Oceanía, están compuesto por sociedades, cuyos intereses, historia y proyecciones futuras son francamente diversas, sin embargo, el Presidente de Chile, con una facilidad asombrosa, adaptaba su discurso provocando, las más de las veces, aplausos que ponían de pies al auditorio.

Todo lo anterior, después que el gobernante ha dejado sus funciones, lo catapulta a un conjunto de obligadas invitaciones que, por cierto, ellos aceptan encantados. En diversos foros políticos, económicos, culturales, luciendo sus logros y, más que eso, ahora ya sin las responsabilidades ejecutivas. Entregando recetas para el cumplimiento de objetivos locales. La semana pasada fui testigo de un ejemplo concreto y en verdad, quedé feliz.

Me encontraba en Quito, Ecuador, impartiendo un curso sobre Institucionalidad Latinoamericana en el ámbito religioso y al volver a mi hotel enciendo la Tv y me encuentro con nuestra Michelle, minutos antes de ser anunciada para un discurso sobre el desarrollo de Chile, visto desde la perspectiva de su administración en el gobierno nacional. Su intervención de unos 45 minutos, difundida intregramente por dos canales e imagino por una decena de radioemisoras, fue realmente admirable. Se paseó por todos los temas de gobierno siendo interrumpida a cada instante por numerosos aplausos. El lugar, la Cámara de Comercio de Guayaquil, se repletaba con unas 400 asistentes que, imagino, representaban a esa comunidad ansiosa por oír su discurso, sus logros y sus debilidades. La ex presidenta de Chile, no obvió ninguno de ellos.

En Chile, ¿podría darse un hecho igual, en que un ex gobernante latinoamericano, tuviera una exposición pública de tal envergadura?. Definitivamente no. Ese lugar en nuestro continente, está solo asignado a nuestro país y muy particularmente a nuestros ex mandatarios y no hay más. De nada sirve que algunos chilenos motejen a ex presidentes con apodos como “el Capitán Planeta”, dado en este caso a Ricardo Lagos. La verdad es que el mundo, los requiere y nosotros los chilenos, en general bastante miopes, no nos damos cuenta de nuestra trascendencia como Nación, ni mucho menos, de la categoría alcanzada por servidores públicos criollos en el ámbito internacional.

Lo más aplaudido a Michelle Bachelet, fue su defensa a la economía Social de Mercado. “Aquellos que solo piensan en el Estado y otros que solo miran al Mercado, están profundamente equivocados. El desarrollo de Chile, es la suma de ambos y yo lo he podido comprobar desde la mas altas funciones institucionales de mi Patria”. Al término de su intervención, los 400 asistentes, se ponían de pié en un solo gran aplauso. Al día siguiente, la prensa comentaba en sus primeras páginas tales palabras. ¿Otra Capitan Planeta?. Bienvenida si es así.


Mario Ríos Santander

Junio de 2010.-

Thursday, June 10, 2010

Escándalos en MINEDUC - Encuesta La Segunda



¿Qué es lo más escandaloso de las últimas informaciones sobre el Ministerio de Educación?

Los cinco mil informes de fiscalización de subvenciones que nunca se dieron a conocer.

23%


Los 130 abogados y 60 periodistas con duplicidad de funciones.

46%


Los notebooks guardados en bodegas.

2%


Los despidos masivos.

16%


Más de 400 viajes al extranjero en un año.

13%



Número de votos:
6218

Fecha de inicio:
10/06/2010

Fecha de término:
11/06/2010

Clasificación:
Actualidad

Wednesday, June 09, 2010

¿Rectificaciones Diplomáticas?


Nada puede ser más ajeno a mis maneras que la auto-referencia. Más que eso, lo considero un carácter propio de la decrepitud. Por ello, cuando escribo, con las dificultades que suelen acompañarme, lo hago sobre pareceres del prójimo, los que también cito con frecuencia. Sin embargo, en esta ocasión – y tal vez para efectos de relleno – me siento obligado a referir a una frase de crianza que ya utilicé en mi anterior colaboración, por fortuna compartida con el editor de este blog, en orden a tener por costumbre llamar las cosas por nombre, allá, como consigné, se venga el cielo abajo. Pero, no quiero concluir ahí las enseñanzas del viejo cuño liberal. Hay otra y que, por cierto, también me interpreta: “ ¡ lo que firmo, lo afirmo!”. A propósito de esta sentencia, se me viene a la mente una anécdota del siempre recordado padre del editor de este blog, el ilustre ex – parlamentario y distinguido colega, don Miguel Huerta Muñoz. Así, en un vuelo de regreso a la capital desde la ciudad de Arica, el pasaje estaba integrado por una delegación de parlamentarios de la época (1961-1965) y mi papá me contó que en el avión, él venía en el asiento contiguo al de su correligionario liberal, don Miguel Huerta. De repente, la aeronave, pierde su estabilidad y al decir suyo, “da unos terribles barquinazos y pérdida de altitud” como consecuencia de vacíos y alteraciones climáticas. Las reacciones de pavor – según contaba- no se dejaron esperar…; no así, las de su compañero de sitial. Éste, con su vozarrón que le era tan característico y en serena actitud, espeta: “Si Dios existe…, que se caiga esta cuestión”. Los que lo oyeron, le imploraron que retirara sus dichos, entre ellos, naturalmente, mi padre. Por cierto, tan desafiante apostata no varió en su posición y así se mantuvo hasta que el vuelo, felizmente, tocó tierra en Los Cerrillos de Santiago. Bueno, don Miguel, tenía a ratos, sus rencillas personales en las convicciones de El Señor.
Si bien el episodio anotado tiene ribetes de algún exagero, denota también el claro, implacable y categórico planteamiento que fundieron siempre los actos de vida del referencial homenajeado. Y lo traigo a colación a propósito del penoso desempeño que ha descrito el representante chileno acreditado ante la vecina nación argentina a raíz de las declaraciones que hizo procurando ablandar los efectos del régimen autoritario en Chile. Para ser sincero, pienso que no tenía ninguna necesidad de hacerlo, menos aún en un medio escrito de las características del tabloide Clarín de Buenos Aires y al cabo de tan largo tiempo de haber concluido dicha administración, superada ya la división entre los chilenos que trajo aparejada. Pero si las hizo fue porque – presumo - debe tener la convicción que lo declarado es verdadero y así lo percibe y lo ha percibido desde siempre de un modo que, un personero de sus caracteres, con la trayectoria política que exhibe, que le ha permitido granjearse la confianza presidencial para ostentar el cargo de embajador, y en Argentina todavía, está en condiciones de dar razón de sus dichos. Inclusive más, hasta una manito podríamos haberle concedido con enorme generosidad en su propósito de justificar una dictadura…
Y, sin embargo, ¿ con qué nos hemos encontrado? Simplemente, con la manifestación de la más atribulada contramarcha. Con explicaciones que tienen tanto de ancho como de largo, melifluos comentarios, repetidas excusas de descontextualización en circunstancias que lo escrito queda y se lee con meridiana claridad. En síntesis, una débil y paupérrima actitud que no condice con lo que se espera del representante diplomático acreditado en la Nación de mayor trascendencia para Chile. Peor aún, tan amilanadas expresiones sólo dejan la sensación que el comentado agente diplomático está dispuesto a cualquier sacrificio o autoflagelo con tal de no perder el cargo que ocupa, de notable demérito a estas alturas.
No me interesa sumarme al alarido de unos cuantos gritones de oposición que piden su cabeza por tan desafortunadas opiniones. En cambio, si pienso que una misión tan trascendente como es la legación chilena en la República Argentina, naciones que comparten una de las fronteras más extensas del planeta, estén en manos de quien al tiempo de absolver posiciones sobre un tema menor, en vez de hacerlo, su reacción equivalga a la de una gelatina recién servida.

Armando Jaramillo Lira.

Monday, June 07, 2010

Colaboración e Eduardo Sáez


Sitiados en Gaza

A pocas horas de ocurrido el ataque israelí a la "Flotilla de la Libertad", Alvaro Vargas Llosa y su padre, Mario Vargas Llosa, recorrieron la zona sitiada desde 2008. Allí conocieron la dura realidad de palestinos y el día a día de los colonos judíos. Se entrevistaron con líderes del Hamas e Israel, recorrieron Hebrón y fueron sometidos a exhaustivos chequeos de identidad. Este es su testimonio.
por Por Alvaro Vargas Llosa/ Franja de Gaza. - 06/06/2010 - 20:19

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La palabra "bloqueo" nunca más volverá a tener para mí el mismo significado. Crecí y me formé asociando esta palabra a las denuncias de la dictadura cubana contra Estados Unidos por un embargo que no impide a ningún otro país comerciar con Cuba y que no restringe el acceso de ningún ciudadano extranjero a la isla si La Habana lo acepta. Después de visitar Gaza, sugiero que la inmoralidad de llamar "bloqueo" a lo de Cuba, independientemente de si está a favor o en contra del embargo, es doble: además de ser una mentira es un insulto a los palestinos que, ellos sí, viven confinados en un verdadero gueto.

Lo primero que a uno lo impacta en Gaza es que parece haber sido bombardeada ayer mismo. Ni una sola edificación de las que fueron destruidas en el invierno de 2008/2009, durante la operación israelí en respuesta a los ataques de militantes de Hamas con misiles Kassam capaces de alcanzar Beersheva y Ashdod, ha sido reconstruida. Aquí se confirma lo que el informe del juez Richard Goldstone, que encabezó la misión especial de Naciones Unidas para investigar la guerra de Gaza, concluyó: que el asalto de Israel, al igual que los ataques de Hamas contra el sur israelí, produjo crímenes de guerra y acaso crímenes contra la humanidad. Nadie sabe cuántos, de los 1.400 palestinos que murieron (frente a 13 israelíes) eran terroristas, pero muchísimos no lo eran. No admite duda que miles de personas humildes totalmente ajenas al conflicto vieron sus propiedades y vidas arruinadas.

Jalhal Abulela, responsable de una familia numerosa que vive en tiendas de campaña en medio de un descampado insalubre, nos recibió, rodeado de niños en harapos y descalzos y un par de asnos desnutridos, con esta frase angustiosa: "Tengo dos esposas y 18 hijos; trabajé 15 años en Israel fabricando tuberías para el desagüe, usé todos mis ahorros para comprarme una casita aquí, y en una mañana los israelíes me bombardearon y mire cómo vivimos. Yo no creo en nadie, ni en Hamas, ni en Fatah, ni en Israel, sólo quiero lo mío". Su hermano Shpar lo interrumpe y agarrándose el brazo izquierdo exclama: "Mi esposa perdió la mano en el ataque". Centenares de metros a la redonda se ven edificios agujereados por todos lados, con aspecto de estar a punto de ceder en cualquier momento. La sucesión infinita de muros cuarteados color cemento sin pintar es apenas interrumpida por uno que otro huerto con siembras de maíz. Las callejuelas de la ciudad son barriadas que parecen congeladas en el tiempo.

ESPERA INFINITA
Quizá la vivienda más emblemática del drama de Gaza es la de Faiva, madre de varios hijos, en el barrio de Beit Lahiya, en el norte del enclave, donde las Fuerzas de Defensa Israelíes apuntaron parte de la artillería y luego el asalto terrestre. La casa de dos pisos es un amasijo de fierros al descubierto y bloques de concreto partidos que cuelgan como si estuvieran a punto de desgajarse; entre las ranuras pasean las lagartijas y uno que otro coleóptero. Allí dentro, proeza difícil de concebir desde el exterior, vive toda la familia. Pocos mintos antes de que llegáramos, un bloque se había desprendido a pocos centímetros de donde jugaba una de las hijas de Faiva. "Nos morimos de hambre, vivimos como perros, pero no tengo adónde ir. Nos manda algo Hamas, pero no todo lo que ofreció. Yo no tengo ninguna relación con política, sólo quiero sobrevivir para mis hijos. No tienen trabajo, no estudian. Llevamos años así, esperando, esperando".

El desempleo real llega al 80 por ciento. La estadística reduce algo esta cifra, porque Hamas mantiene a un sector de la población para asegurarse su lealtad y Fatah, que está muy disminuido en Gaza, a otro pequeño porcentaje.

Más allá, el barrio de Ezbt Abed Rabbo, donde se vivieron atroces escenas cuando los soldados que habían ingresado en un tanque dispararon contra niños que blandían pañuelos blancos, es quizá donde la herida está más abierta. "Que peleen contra Hamas se entiende, que nos maten por ser palestinos y vivir en Gaza…", se lamenta sin terminar la frase un hombre que deambula sin destino por estas calles que hoy presentan un aspecto fantasmal por el duelo decretado por las autoridades en solidaridad con la flotilla.

El bloqueo impide el ingreso de material de construcción, lo que explica que nada haya sido reconstruido. Ingresan algunos alimentos como parte de la ayuda asistencial que Israel permite, pero la lista es también objeto de discriminación. Por ejemplo, se autoriza la canela, pero no el cilantro. La agricultura y la pesca, que es de lo que vivía en parte esta ciudad, está en estado de ruina. Los pescadores no pueden alejarse más de tres millas náuticas, como lo explica en el puerto al que la flotilla quería llegar uno de los guardias. "La pesca real está mucho más lejos y esta zona inmediatamente aledaña a la costa está contaminada, o sea que las sardinas se mueren". Había también algo de industria. Se calcula que unas tres mil pequeñas empresas sostenían a decenas de miles de familias en esta ciudad de un millón y medio de habitantes. Las tres mil desaparecieron. Está terminantemente prohibido por Israel exportar e importar por temor al tráfico de armas.

En el puerto se reúnen algunas autoridades de Hamas para una ceremonia fúnebre por la flotilla. Abordamos a Fawzy Barhoum, el ministro portavoz de Hamas. "Esto es un crimen contra la humanidad y sólo parará cuando Estados Unidos se lo ordene a Israel. Mire usted lo que ha pasado: todo el mundo condena el ataque a la flotilla, pero Estados Unidos se niega a condenarlo y, por tanto, Israel se cree con derecho a seguir matando de hambre a un millón y medio de personas".

Me pregunto si Hamas, cuyas acciones provocaron el bloqueo, no sabe que tiene responsabilidad en lo que sucede. "Nosotros nos defendimos, pero ellos atacaron sólo porque ganamos unas elecciones. ¿Qué clase de democracia practican? ¿Y qué culpa tienen los civiles, que son los que llevan la peor parte?". Le preguntamos si su guerra contra Fatah y su decisión de no reconocer a Israel no facilita el bloqueo. "Estamos totalmente dispuestos a un entendimiento con Fatah y nosotros hemos dicho que estamos dispuestos a garantizar la seguridad de Israel, sin necesidad de reconocimientos oficiales, a cambio de que nos devuelvan nuestra tierra".

EL HAMAS
Aunque Hamas ha logrado imponerse, con un sistema de vigilancia opresivo, sobre la población, es evidente el descontento que tienen los habitantes. Lo susurran con cuidado, nunca entre ellos, sólo a los visitantes. "Las mujeres son las más afectadas", explica uno de nuestros interlocutores que no puedo identificar, "ellas dieron el triunfo a Hamas, pero se arrepienten, porque ahora se ha legitimado que el esposo tenga varias mujeres". El velo integral es una presencia ubicua, pero en la Universidad de Al-Azhar y otros enclaves liberales de Gaza las chicas pueden andar sin él. Se trata más de una exigencia social que de una norma de Hamas, nos explican, y algunas familias se atreven a desafiar la tradición. El cuerpo de seguridad de Hamas con su inconfundible uniforme negro también está muy visible en la ciudad, y el alcohol, que al visitante le arrebatan en la garita de control en la frontera, brilla por su ausencia.

La sensación que prevalece es que los palestinos están atrapados en un conflicto del que son víctimas por asociación. Israel les impone una condena colectiva para vengarse de Hamas, y Hamas los usa para desprestigiar a Israel. Mientras tanto, una generación de niños -que están por doquier sonriendo, volando cometas, ajenos por ahora a los grandes asuntos- sólo ha conocido israelíes con uniforme militar y armas, y sólo sabe del mundo exterior por las imágenes de televisión que alguna antena parabólica asomando entre ruinas transmite. ¿Cuántos de ellos crecerán sin otro destino posible que el de matar?

Al salir de Gaza oímos un tiroteo a lo lejos. Horas después averiguamos que al lado del punto por donde salimos dos palestinos han muerto atacados por Israel tratando de cruzar la frontera. Israel dice que eran terroristas. Los palestinos dicen que eran agricultores que querían huir de Gaza.

Qué sentimientos tan encontrados me provoca esta intensa visita. Admiro a Israel como a pocos pueblos en el mundo. Supieron convertir su sufrimiento de siglos -los guetos, los pogroms, las expulsiones, las conversiones forzosas, la censura social, el Holocausto- en una epopeya de éxito y solidaridad, y desde luego en la única democracia del Medio Oriente. Una democracia que para los israelíes es ejemplar: las cosas que dicen los Gideon Levy, los David Grossman, las Amira Hass y otras voces críticas en la prensa, lo mismo que los diputados árabes en el Knesset, así lo atestiguan. Pero muchos años de atentados y tres guerras han creado en la dirigencia israelí una mentalidad de trinchera que se traduce en un verdadero apartheid contra los palestinos. No existe otra palabra para describir lo que el pueblo palestino tiene que padecer por culpa de la guerra entre Israel y los grupos terroristas que dicen actuar en nombre de ellos. Israel, sin darse cuenta, trata a los palestinos como otros pueblos trataron en su día a los judíos.

LAS DOS HEBRÓN
La ciudad de Hebrón solía ser el centro comercial del sur de Cisjordania, una serpentina sucesión de bazares y calles palestinas donde bullía la vida. Ahora es un desfile de edificios vacíos cuyo silencio vuelve escalofriantes los omnipresentes grafitis contra sus antiguos habitantes.

Cuando subíamos por la calle Shuhada, la principal, unos niños israelíes increparon a nuestro acompañante judío, que iba a la cabeza: "Yehuda, criminal, no ganarás". Yehuda, un ex soldado de la unidad más importante en Hebrón e hijo de padres ultraortodoxos, sonrió. Está acostumbrado a las diatribas de los colonos israelíes, es decir, compatriotas suyos, desde que denunció la expulsión de miles de palestinos de esta área. Vienen también de niños aleccionados por los colonos.

Caminamos hasta un puesto de control que los dos israelíes de nuestro grupo no tenían permitido cruzar. Más allá está la parte de Hebrón controlada por la Autoridad Palestina. El resto de nosotros lo atravesó, ingresando a otro mundo: una ciudad palestina henchida de vida comercial y social. Así debió ser la parte controlada ahora por Israel antes de la expulsión de los palestinos.

La separación de Hebrón es obra de no más de 500 colonos judíos a los que la mayoría de los israelíes se oponen, pero que se imponen por dos factores: un sistema electoral que hace que los gobiernos minoritarios de Israel dependan de partidos extremistas que representan el 10% de la sociedad y, lo que es más importante, la gradual indiferencia de los israelíes, enfocados en otras prioridades. Los colonos que se han apoderado de esta zona -aledaña a la Tumba de los Patricarcas, donde la tradición dice que fue enterrado Abraham, padre tanto de judíos como de musulmanes- les sacan partido a ambas circunstancias.

Debido al estancamiento político sin fin y a su nueva prosperidad, las mentes de muchos israelíes han virado hacia el futuro. Y el futuro es una revolución tecnológica que produce innovación en áreas como la medicina y las comunicaciones. La inversión de capital semilla por persona en Israel es 2,5 veces mayor que en los Estados Unidos y 30 veces mayor que en Europa. Las grandes corporaciones nortemericanas tienen aquí centros de investigación como los que tenían hasta hace poco en Irlanda. Todo el mundo inventa cosas. Un joven empresario nos explicó que ha patentado un método para convertir la basura en plástico, mientras que un hombre de negocios mayor compartió con nosotros su nuevo método para renovar el asfalto.

El movimiento colonizador -el Gush Emunim- iniciado en los años 60 suma hoy no más de 400.000 personas. Para el mundo exterior, su motivación para expandirse por Cisjordania, incluidos los asentamientos de Hebrón o los que visité alrededor de Yatta, donde las vidas tradicionales de pastores y agricultores han sido arruinadas por colonos que han sellado sus pozos de agua, es ante todo religiosa.

Pero para la mayoría de los colonos la motivación es nacionalista o económica. Incluso los haredis ultraortodoxos están más interesados en un Estado confesional que en la restauración de la "Eratz Israel". Su limitada participación en los asentamientos responde a la tierra barata, que necesitan desesperadamente debido a su baja productividad y a la carga que sus costumbres, como comprarle una casa a cada hijo o hija que se casa, imponen sobre sus finanzas.

BARRERAS
Amos Oz, el más importante intelectual de Israel, me dijo que no suman más de 100.000 los colonos verdaderamente comprometidos. "La decisión del gobierno de retirar los asentamientos, que se han duplicado desde los acuerdos de Oslo de 1993, encontraría la resistencia de un pequeño porcentaje, algo perfectamente manejable, como lo demostró el ex primer ministro Ariel Sharon en Gaza". Lo que falta, considera A.B. Yehoshua, otro renombrado intelectual con quien conversé y que respaldó, por ejemplo, el bombardeo del Líbano hace pocos años, "es simplemente la voluntad política". La presión de la sociedad israelí, preocupada por otras prioridades, no se da.

Sobre el papel, las condiciones para la paz son propicias. Israel está fuerte y floreciente, y los territorios palestinos experimentan, en Cisjordania, una bonanza gracias a la inversión generada por las políticas liberales del primer ministro Salam Fayyad. Las pocas barreras que las autoridades israelíes han removido han generado fascinantes intercambios transfronterizos entre israelíes y palestinos, a pesar de los extenuantes controles (para reingresar a Israel desde Belén fuimos sometidos a un chequeo idéntico al que padecen los palestinos, porque ocurrió en medio de la crisis de la flotilla y las órdenes eran aplicar a personas con autorización especial del gobierno el mismo proceso de revisión. El lugar por donde uno pasa tiene el aspecto de una cárcel de alta seguridad en la que nunca tiene contacto con seres humanos pues los soldados lo vigilan a uno desde cámaras secretas y sólo le hablan por altoparlantes).

En 1925, el ex ministro de Relaciones Exteriores británico Lord Balfour habló desde el Monte Scopus, en Jerusalén oriental, donde está la Universidad Hebrea, hoy foco admirable de crítica a los excesos del Estado israelí. Invocó una patria judía "en la que no sólo los hombres de origen judío, sino otros que comparten la civilización común del mundo tendrían razones para congratularse". Lo triste no es lo lejana que está la realidad de eso, sino lo fácil que resulta imaginarlo.

El chico palestino que nos ayudó a salir de un callejón peligroso en la "Casbah" de Jerusalén; el colono que nos pidió que mediáramos entre él y el vicealcalde de Jerusalén, Yosef Alalu, su crítico; el impulso económico de los territorios palestinos y el impresionante espíritu empresarial de Israel nos hablaron de las maravillas que estas dos sociedades podrían lograr juntas.

"Soy muy optimista", nos dijo el Presidente Simon Peres durante una visita a su despacho. "A Abu Mazen", continuó, llamando a Mahmoud Abbas por el nombre que los israelíes prefieren, "sólo le falta entender que las grandes cosas no suceden porque un líder es grande; un líder se vuelve grande haciéndolas".

Esta frase apropiada se aplica en realidad a los líderes de ambos bandos. Pero salgo de Israel con la convicción absoluta de que es hoy Tel Aviv el que tiene que buscar la fórmula inteligente que congenie seguridad con derechos palestinos. El argumento de que es la parte contraria la que debe ceder y la dispensa de la seguridad han dejado de ser realistas, justas o prácticas. De Israel, la vanguardia occidental en el Medio Oriente, lo último que se debe aceptar es que aplique condenas colectivas y cree guetos como los que padecieron los judíos a lo largo de tanto tiempo.

EL MEDIO ORIENTE


Un amigo, de esos que a fuerza de meditar tanto, concluyen comentando lo que para otros son situaciones insólitas, expresaba como si nada que, “San Pedro, fue muy inteligente al irse a Roma para desde ahí fundar una iglesia. Si seguía en Judea o Palestina, no iba a lograr nada”. Con tal afirmación, algo insolente con ese territorio que vive una guerra eterna, demostraba su angustia. En efecto, su vida en esta tierra chilena, la compartía con Judíos y Árabes. Muchas de sus amistades habían llegado a Chile en busca de paz y progreso y casi todos lo habían logrado, conquistando los más altos niveles sociales y económicos. Presidentes de empresas, profesionales diversos, conductores políticos, artistas, se introducían en la vida criolla con éxito y sus hijos, contraían matrimonio con “niñitas” de la alta sociedad. Todo bien. Mientras tanto, sus lazos familiares aun en tierras del Medio Oriente eran parte de esta guerra eterna.

Entre mis lecturas, he repasado muchas veces un libro: “El Estado Palestino”. Cada página es un conflicto, cada letra escrita lleva el sello de la desesperación. Su historia se extiende por milenios, al igual que los judíos y aunque el libro tiene un final, éste, en ningún caso pretende cerrar el capítulo de la vida en ese territorio. Mas bien se presenta frente a nosotros como un cuenta notas de lo que ha ocurrido, sin tener ninguna ambición de que sus palabras finales sean también el fin de su historia dramática. La verdad, es que es tan solo el ansia de una población por vivir en paz. ¿Cómo hacerlo?.

Los judíos por su parte, resueltos a no ceder nada y con un poder económico que sobrepasa con creces las fronteras de Israel, tampoco en su historia han tenido mucha paz. Más bien, no la han tenido nunca. Y aunque sus pasos están marcados en muchísimos territorios del orbe, sin duda en busca de un lugar para cobijarse y vivir la plenitud de una unidad familiar, tampoco lo han conseguido. Errantes, como lo ejemplariza Moisés en búsqueda de la tierra prometida, el judío es un pueblo del mundo.

Pero lo anterior no es todo. Hoy los Palestinos viven entre muros. Primero fue uno construido por los judíos. Alto, varios metros que se empinan por lomajes suaves, típicos de la geografía del lugar. A uno y otro lado hay miles de años de historia y también millones de ojos que observan, descendientes y parientes, repartidos por todo el orbe. Sin embargo, esa estructura no es la única. Egipto, comunicó que construye en Gaza otro muro, esta vez subterráneo, de acero, sólido y profundo, “para que los Palestinos no se arranquen por túneles cavados por sus propias manos”, según reza la información. Me recuerda la Línea de Maginot, construida por los franceses para detener a los alemanes. Les aguantó tres días. Los muros no han sido muy numerosos en la historia. La razón, es simple, no dan buenos resultados. El alma de un pueblo salta sobre ellos sin ninguna objeción. ¿Lo harán ahora los Palestinos?

Pero el mayor problema no es lo actual, sino que el futuro. Los gobernantes de todo el mundo, cada día están mas distanciado de ese conflicto y como esa tierra ha sido invadida por siglos, está en los genes de sus habitantes esperar que la sociedad mundial se preocupe de ellos y ahora, pareciera que no será así. ¿Qué harán los judíos y palestinos de la diáspora?. Al menos en Chile, seguir en los negocios.

Mario Ríos Santander
Junio de 2010.-

Sunday, June 06, 2010

Fútbol

En estos días de felicidad universal, provocada por el fútbol, la Tierra ha olvidado su chatura…en los Polos, y ha adquirido una redondez…de pelota.


Alejandro del Río. Diario La Tercera 14 de junio 1998, página 14, con motivo del mundial de ese año.

Atentamente, Antonio Silva

Wednesday, June 02, 2010

Carta Publicada Diario El Mercurio 02.06.10


Cartas
Miércoles 02 de Junio de 2010

Fallecimiento en prisión


Señor Director:

A través de una publicación aparecida en este diario, los chilenos hemos sido informados del lamentable fallecimiento, en prisión, de un otrora distinguido suboficial en retiro del Ejército de Chile, señor Héctor Vallejos Birtiola.

Su deceso, estando en la prisión de Punta Peuco hasta esa fecha, parece doblemente lamentable, además de la irreparable pérdida que significa en especial para su familia y camaradas de armas.

Primero, porque un soldado que desde temprana edad sirvió fiel y lealmente a su Patria consecuente con su juramento, y que en 1973, como tantos otros uniformados, debió combatir decididamente a quienes habían intentado subvertir el orden establecido y destruir el estamento militar que lo sustentaba, se encontrara aún prisionero en el estado democrático que ayudó a restablecer, después de 37 años de ocurridos los hechos que se le imputaron; y, más todavía, que habiendo solicitado el año pasado su indulto debido a la grave enfermedad terminal que lo aquejaba, éste ni siquiera por razones humanitarias haya sido acogido por las autoridades de la época, denegándoselo definitivamente en marzo del presente año, previo al traspaso del mandato presidencial. Tampoco para él rigió el Estado de Derecho, al no aplicarse en su caso leyes absolutamente vigentes en nuestro país, como lo son las de amnistía y la prescripción, vulnerando gravemente su derecho humano esencial de igualdad ante la ley, como lo establece nuestra Constitución.

Segundo, qué lástima que las nuevas autoridades, en especial las relacionadas con el ámbito de la justicia, no hayan tenido tiempo o no hayan estimado conveniente priorizar el interiorizarse conscientemente de la gravísima violación de derechos humanos que sigue afectando a ex servidores del Estado de Chile.

Jaime Núñez Cabrera

Tuesday, June 01, 2010

Conflicto Arabe-Israelí - Conmovedor Relato de una Chilena


Colaboración de Eduardo Sáez

"Hace ya dos años que volví de Palestina y desde entonces, quiero escribir este mail. Pero es tan grande todo lo vivido, que en dos años no he podido sentarme a resumir todo lo que quisiera contarles, para que al menos pudieran dimensionar lo que ahí sucede. Porque eso me pasó a mí. Creí ser conocedora del tema -algo al menos- creí saber y entender algo del "conflicto" y de la "causa", pero nada se asemeja a vivirlo. No hay libro que uno lea y no hay imágenes que uno vea, que puedan graficar lo que ahí sucede. Uno puede ser un "experto" en la materia, pero si no se ha pisado ese suelo, si no se ha respirado ese aire, si no se ha palpado esa miseria, es imposible llegar a compreder el lento genocidio que ocurre en esas tierras.

Es imposible, porque quienes lo cometen han sido las grandes víctimas del siglo XX y entonces cualquiera que acaso condene alguno de sus actos, corre el riesgo de ser tach ado de antisemita. De hecho, eso aprendimos en el curso de "Conflicto en Medio Oriente" al que entré como invitada de piedra a unas cuantas horas de Tel Aviv. A la veintena de periodistas latinoamericanos que estábamos ahí, nos entregaron un riguroso listado de claves conductuales que se titulaba: "Cómo identificar el antisemitismo del siglo XXI". Y creo que muchos lo leímos y en voz baja pensamos que fácilmente seríamos tachados de antisemitas. Por eso, muchos callan. Porque ser antisemita ante el horror del holocausto, es algo inaceptable hoy, a más de 50 años de esa masacre original que le devuelve la mano al destino, convirtiendo a sus propias víctimas, en monstruos sedientos de sangre, como si la venganza ante el dolor sufrido, saliera a borbotones medio siglo después.

Ahí está el primer gran error. El holocausto judio nos avergüenza como especie. No hay duda. Al recorrer los campos de concentración que quedaron como vestigio, uno se pregunt a cómo pudo existir ese infierno, mientras el mundo seguía girando. Cómo en esos precisos instantes, no fuimos capaces de detenerlo. Cómo fue posible que millones de seres fueran perseguidos, torturados y asesinados de la forma más cruel, en el más completo silencio del resto del planeta. Quizás, luego de la desolación y el horror que uno siente, eso es lo que más sorprende del holocausto: la indolencia y complicidad silente. Hoy, muchas décadas después, lo condenamos y somos cuidadosos al tener el más mínimo acto de aceptación de alguna actitud nazi.... ¿verdad?

¿Tendrán que pasar nuevamente décadas para que entonces nos preguntemos cómo fue posible que en el más completo silencio se masacrara a los palestinos?

¿Entonces seremos capaces de ver las fotos de los moribundos detrás del muro esperando comida? ¿A las mujeres pariendo en las fronteras establecidas por el sionismo? ¿A los prisioneros que Israel mantiene en condicion es i nfrahumanas? ¿Veremos entonces el muro y sus rejas interminables, con un judio hablando detrás de un vidrio mientras te grita que te quites la ropa una y otras vez, solo para atravesar de una lado a otro y poder visitar a tu familia? Y lo que parece más terrible aun, ¿las fotos de los palestinos tatuados con un número en los brazos como un carnet imborrable que les autoriza entrar a Jerusalem? Sí, tatuados. Igual que esas fotos espantosas de esqueléticos judios fichados en los Campos de Concentración. Hoy, de palestinos.

¿Tendrán que pasar otros 50 años para que podamos ver todo esto y no sentirnos amenazados de ser antisemitas?

Ahí está el primer error que los judios sionistas han sabido calarnos profundamente, para entonces amparar las más atroces injusticias que sus propios antepasados sufrieron bajo el yugo de los nazis. No hay que aceptar más este chantaje moral. Se que este mail bastará, para que mi nombre entre en la lista de lo s antisemitas. Pero no lo soy. Mi padre, yugoslavo, eslavo y casi gitano, sobrevivió a la limpieza étnica de los nazis y él mismo me enseñó que los nacionalismos enfermizos como el que persiguió a su pueblo en la Segunda Guerra , son la lacra social más terrible que puede existir. ¿Y qué es el sionismo de Israel sino un nacionalismo moderno y enfermo?

Un nacionalismo que, en sus vertientes más colonizadoras cercanas al socialismo (supuestamente ateo), apela a razones bíblicas para demandar un territorio que, además, pretende limpiar de las otras razas que ahí habitan. El sionismo es racista. No porque en sus principios esté escrito o porque la ONU en 1975 lo haya dicho en una resolución, sino simplemente porque no tolera la coexistencia de otros pueblos y actúa en esa dirección.

Como todos, crecí repudiando el holocausto y de cerca, con mi padre y sus historias.

Tanto me enamoré de la "causa", que a los 19 años estuve a punto de irme a Kibutz, embobada en mi adolescencia por la justicia tardía para el pueblo judío. Enamorada de "la causa" y de la propuesta socialista de construir patria mancomunada en el desierto. Sin una gota de sangre judia, sentí que mi raza eslava estaba con ellos y si algo podía hacer concretamente, era ayudarlos a sembrar, en un proyecto de vida que aun quisiera para mis hijos. En paz, comunidad y tolerancia.

Veinteaños después conocí uno de los kibutz más emblemáticos de la oleada que se creó en los '70. Y sigo creyendo que es un proyecto precioso, sino fuera por "el alto costo humano que representa". Supe como se reparte el sueldo de todos para la comunidad, compartí con ellos el Hanukkah, vi los huertos inmensos perfectamente regados, las áreas comunes y su intimidad. Pero esta vez también vi los restos de casas bombardeadas, "tan moriscas en su arquitectura", que se levantan en medio de los verdes sembradíos del Kibutz como tro feo a la r econquista de la "tierra prometida".

A un lado, la lechería con vacas ultradesarrolladas capaces prácticamente de dar queso listo en un teta y al otro lado, las ruinas de la que fue el hogar de alguna familia palestina allegada hoy tras el muro en esos ghettos árabes que los judíos sionistas parecen haber recreado al más puro estilo de los ghettos judios de la Alemania Nazi donde sucumbieron sus propios antepasados. Así de irónico es todo y ellos mismos lo describen.

Pude ver tras el resplandor de las velas del Hanukkah, como se retiraba el bus diminuto que transportaba como ganado a la servidumbre: palestinos enflaquecidos por el hambre que son autorizados a ingresar a Israel, con un carnet especial que los acredita como tal y les permite un "libre" tránsito.

Recordé entonces esas viejas películas que mostraban el esplendor europeo de algunos pocos en plena década de los '40, mientras la Segunda Guerra asolaba el co ntinente. Hi tler en sus despampanantes juegos Olímpicos, y al frente la chimenea humeante de los Campos de Concentración. Recordé incluso algún texto que describe la casa de Townley en Santiago, cuando Mariana Callejas celebraba sus emperifolladas rondas literarias en plena dictadura, mientras en el subterraneo de su propia casa, el servicio de inteligencia torturaba sin piedad a quienes son hoy algunos de los Detenidos Desaparecidos de Pinochet.

No hay que tener miedo. Condenamos el holocausto judio y hoy condenamos -oportunamente- el holocausto palestino.

Ir a Palestina, entrando por Tel Aviv, es una experiencia demoledora y desde entonces, es imposible no sentir una pequeña cuota de responsabilidad al ser cómplice de esta masacre, simplemente por no hablar. Pero es tan abrumadora esa experiencia, que intentar describirla se hace cuesta arriba. Porque surge la ansiedad de que comprendan que condenar la masacre palestina, no tiene que ver con el antisemiti smo ni es una causa "in" en estos días. Los análisis internacionales, las proyecciones políticas, y el complejo panorama de la zona, quedan a un lado cuando se respira ese aire absurdo de intolerancia y masacre permanente.

La "tierra prometida" es hoy un cuadrillé de pueblos enmarcados en un muro de más de 8 metros de altura que zigzaguea el suelo y forma ghettos palestinos, de donde no hay salida. Apuñados, los palestinos quedaron en algunos pueblos sin conexión entre sí muchas veces, sometidos al ímpetu de los israelitas que deciden qué puede entrar a ese ghetto -o pueblo si prefieres- y qué puede salir. Esto incluye, obviamente, hasta lo más básico como la comida que, estrategicamente, te permite matar de hambre lentamente a quienes están adentro.

Imagina por un instante un largo edificio de 6 pisos, interminable, rodeado de militares anónimos que te encañonan constantemente y que encierran el lugar donde vives. Nada puede salir o e ntrar a ese lugar, sin que una patrulla de judios sionistas lo autorice a través del pequeño "check point" dispuesto.

Si tu padre quedó en el ghetto de al frente, o pueblo -si prefieres- deberás visitarlo escasamente y previa autorización. Entonces, tendrás que hacer una larga fila, entre dos rejas como las vacas camino al matadero, ingresarás a una pequeña habitación donde sacarás tu ropa, serás humillado sin derecho a pataleo en tu propia casa, y alguien te gritará en hebreo detrás de un vidrio, si es correcto lo que estás haciendo. Sino, pueden apresarte y te llevarán a otra habitación quien sabe con qué fin.

Si la panadería quedó al otro lado del check point, deberás hacer esta rutina de ida y de vuelta, solo si tienes la suerte de entrar, para luego ver si tienes la otra suerte de encontrar algo para comer. Así como me han tenido que perdonar los amigos judios que leen este mail, que me perdonen también los palestinos por si mplificar tanto el asunto, pero es en esta rutina cotidiana y abrumadora que todos desconocemos, como logran matar a todo un pueblo lentamente. Ahorcándolo, asfixiándolo cruelmente.

Belen es uno de los más dolorosos ghettos palestinos, porque buena parte del mundo recuerda ese lugar como un sitio histórico que quisieran visitar sin temor.

La plaza de Belén, enmarca la llegada a la Iglesia de la Natividad. Los habitantes de Belen, que obviamente poco y nada comparten el fervor cristiano, respetan a los escasos turistas y valoran ese espacio como el sitio histórico que indudablemente es. Que distinto entonces ir a Nazareth, hermoso en la pulcritud israelita y prácticamente neutralizado con el fanatismo religioso o ateo -como quieran- de la administración judia que lo gobierna. Si preguntas por alguien llamado Jesús de Nazareth, entrarás a lista de las personas no gratas, aunque simplemente seas un historiador nada de catól ico. La intolerancia se respira en Israel. El recorrido por Jerusalem con algún judio que quiera acompañarte como guía turístico, llega a ser tragicómico. Solo pasas por fuera del Santo Sepulcro y como quien indica que ahí hay un cruce de calle, te lo señalan.

Esto para los turistas que acaso logran evidenciar este ¿racismo? en un rápido tour. Pero si te quedas solo una noche en Belen, y te atreves a entrar por el Check Point que diariamente deben hacer los escasos habitantes del pueblo que todo el mundo mira el 25 de diciembre, comenzarás a sentir el dolor en el aire.

Las pocas tiendas que hay, abren sus puertas como para no perder la costumbre. La plaza se repleta de hombres enflaquecidos y hasta con el rostro como desfigurado por el dolor, que se pasean en círculo matando el tiempo, vestidos con ropas como de los años 50. No tienen trabajo, no pueden salir de Belén a buscar trabajo. Tienen hambre. Sus mujeres e hijos esperan en casa por algo para comer y ellos deambulan por la plaza, mirando a los escasos turistas y compartiendo algún café con cardamomo.

Las vitrinas están vacías. Puedes comer algún shawarma seco y duro, que quien sabe cuánto tiempo ha permanecido clavado en el asadero. Los judios no han dejado entrar carne, y el autoabastecimiento, nunca ha sido un ideal que funcione en la práctica. Un pequeño pueblo, rodeado de piedras y arena, al que ni siquiera llega agua con seguridad.

Te paseas como un perfecto idiota en uno de los lugares más emblemáticos para el mundo occidental y entonces decides entrar a un restorán a pocas horas del 25 de diciembre. Un escuálido árbol de navidad parpadea a la entrada, y al menos 10 mesoneros sentados en la barra te reciben con felicidad, llevarás algunas monedas, también judias... que solo podrán transar entre ellos mismos. Eres el único turista que ingresa y el menú es reducido. No hay casi comida, porque la fronte ra no se ha abierto. Viv en en la tierra donde siempre existió su gente, pero hoy no tienen derecho salir, ni a moverse, ni a comer, ni a decidir nada sobre su propio destino. Están presos en su propia casa, esperando... esperando.

Entonces pides un té y un pan con queso. Esa es la cena de navidad que puedes comer en Belén, mientras afuera un grupo de niños y hombres te mira engullendo el queso que han reservado para el turista, con la esperanza de que se mueva la microeconomía que tienen en ese ghetto donde nació Jesús.

Si puedes permanecer más días en Belén, comenzarás a sentir entonces la angustia de vivir en un Ghetto. Comenzarás a sentir la desesperación y entenderás otro poco de la historia: simplemente un buen día, el mundo decidió hacer justicia con un pueblo masacrado como el judio, y en la accidentada división territorial, tu casa quedó al otro lado.

Deberás desocuparla, y partir al ghetto, acarreando las poc as cosas que pudiste sacar , y arrastrando a tus niños entre lágrimas y griteríos. Te intalarás en un campo de refugiados, que se diferencia de los campos de concentración nazis, porque la muerte es más lenta que con el gas. Morirás de locura y hambre y no asfixiado.

Vivirás arriba de varias familias en una habitación (con suerte), sitiado a pocos metros por el muro que te encañona con tanquetas y fusiles, y esperarás con ansias la llegada de algún valiente grupo de turistas alternativos, que quiera "conocer tu realidad". Entonces te comprarán a 10 dólares algún tejido de la abuela, o alguna precaria artesanía que hizo tu esposo en la cárcel condenado a 15 años por apedrear un carro de policías judíos y podrás decidir qué hacer con esos 10 dólares. Lo más probable es que los pases a la olla común, porque te dará mucho dolor ver a los hijos de tu "vecino" con tanta hambre como los tuyos.

Así transcurrirán tus días. Lentamen te. Muy lentamente. Siempre esperando como que la pesadilla termine y un buen día te digan, acabó... puedes regresar a tu casa. Pero eso no pasará. Hace 30, 40 años que tu casa ya no existe. En su lugar, hay un país que instaló sobre tu cama, una preciosa lechería de vacas genéticamente perfectas.

Y como no hay territorio donde construir, deberás seguir en el Ghetto delimitado por otros, subsistiendo otros 40 años más hasta que mueras de viejo, con la mejor de las suertes. Tus hijos acaso irán a la escuela, cada vez más llenos de odio e impotencia, porque los escolta el muro, los militares, los tanques que te acechan a cada paso. Hasta que un día ese pequeño se convierta en hombre y entonces definitivamente no encuentre respuesta para entender por qué no puede ir a ese lugar también sagrado para él que es Jerusalem y que está solo a 10 minutos. Hasta que no encuentre respuestas para entender por qué no puede ir a estudiar a una universidad l ibremente, o casarse y formar una familia dignamente.

Entonces, ese muchacho que criaste en la miseria del Ghetto explotará de ira e impotencia, y juntará un puñado de piedras que arrojará contra el muro que lo somete a la más espantosa miseria. Ese muchacho entonces, será detenido y torturado varios años acusado de terrorismo. La evidencia serán las piedras, y la honda artesanal que fabricó a escondidas. Tu envejecerás esperando su libertad y explicándole a sus hermanos lo que sucede, intentado que ellos no corran la misma suerte, mientras sobrevivien ahogados en ese ghetto cada vez más infernal. Y si el muchacho entonces sale, será solo para juntar ahora un puñado de clavos y construir esos famosos cohetes que tanto desesperan a los judios sionistas.

Los "kassam", tubos artesanales de metal, rellenos de pólvora y clavos, que tienen la fuerza suficiente para subir 8 metros , traspasar el muro y explotar en una lluvia de clavos contra tus opresores y que irónicament e ellos mismos rescatan para transformar en esculturas que adornan sus hermosos jardines y que muestran como una evidencia de la violencia que son víctimas.

Vendrá entonces la primera represalia, un tanto desproporcionada, cinco tanques aplastarán viejos autos palestinos, arrollarán niños que se entrenan en la intifada ("levantamiento") afinando la puntería con las históricas piedras de Belén.

Mientras revuelves la olla común con escasos porotos y pepinos, escuchas el griterío y la desesperación, como cuando los nazis entraban de golpe al pueblo de mi padre en Brac buscando a los partisanos. Nuevamente el horror te aplasta. Verás a morir a los tuyos, correrás entre el humo con los cuerpos ensangrentados, y los refugiarás en el Ghetto, a la espera de alguien de la Cruz Roja que cumpla la rutina humanitaria mientras José Levi despacha con su espantoso sonsonete español que: "ha empezado una nueva intifad a".

Si la frontera no se abre ni siquiera para la carne, o la leche, más difícil es aun ingresar artefactos que te permitan igualar la violencia de bombardeos aéreos o incursiones con tanques que reprimen los piedrazos o los kassam de tus hijos.

Entonces llegará al poder de otro de tus hijos un poco de pólvora y tu se la quitarás. En silencio, sentirás -como ellos en su ferviente adolescencia- que los kassam con ese puñado de clavos, no igualan al poderío militar que te reprime. No tienes trabajo, no tienes comida, no puedes moverte del Ghetto, en tu mente solo existe la necesidad de hacer justicia, no puedes pesar en nada más. No hay futuro.

Darás vueltas en el ghetto una y otra noche, como siempre hace 40 años. Los bombardeos intensifican el bloqueo. No tienes agua, no tienes comida. Tus hijos sobrevivientes están muriendo de hambre y tu estás enloqueciendo. Pasarás muchas noches desvelada, hasta que aprenderás a constr uir un explosivo casero con esa pól vora. No le dirás a nadie, pero después de 40 años de miseria y represión, estás agobiada. No hay salida y decides que no te matarán de hambre lentamente y que tu muerte entonces no será en vano. Construirás explosivos que esconderás en tu cuerpo. Lograrás pasar el check point y lo harás estallar en el lugar más repleto de judíos que puedas encontrar. Esa es será tu pequeña venganza.

Mientras los restos de tu cuerpo se mezclaron con la sangre de los judíos también muertos, José Levi informará de un nuevo atentado suicida y horas más tarde, anunciará la segunda replesalia. Bombardeos aéreos han dado sobre tu campo de refugiados. 290 muertos y 900 heridos en una nueva incursión de uno de los países militarmente más poderosos del planeta, que somete a los esqueléticos terroristas palestinos armados de piedras y cohetes kassam que tras 40 años de miseria y destierro no encuentran solución a su existenc ia y no se resignan a morir en uno de los ghettos del siglo XXI que reviven a los del Tercer Reich.

Ese fue el titular cuando llegué a Palestina: "Abuelita terrorista se suicida y mata a dos judíos". Tenía 50 nietos, versaba la bajada de la crónica. 50 nietos que habrá criado en el Ghetto, en esta 4 décadas... dónde más.

Después de estar 4 días en Belén, decodifiqué el titular. De-construí el titular y entonces, comencé a sentir cómo era posible enrollarse un montón de explosivos en el cuerpo. Sentí la angustia, abrumadora, la desesperación.

Decidí salir de Belén, angustiada, amargada... aterrorizada, y con una de las tristezas más profundas que he sentido en mi alma, simplemente porque tienes la certeza absoluta de que no hay retorno.

Lleguamos a Betjala, que tiene conexión directa con Belén, omitiendo el check point. Entramos al mejor hotel de Betjala, un hermoso edificio de casi 12 pisos, hermosament e decorado, con un salón inmenso en la recepción, un gran comedor, un hermoso bar. Más de 300 habitaciones. Todas vacías.

Pedimos una buena habitación. Estaban todas disponibles. Un gran ventanal. Betjala como deshabitada, detenida en el tiempo. Y nosotros omitiendo un rato el caudal de incompresiones que teníamos en la cabeza y el corazón. Estábamos escapando, al menos unos días. Teníamos hambre. Esa noche podríamos comer bien. Entonces por teléfono pedimos a la recepción algo de comida. Decidimos bajar al restorán. A las 9 de la noche, un restorán con más de 100 mesas había sido abierto solo para nosotros. La mesa repleta de las más exquisitas comidas árabes, sin exagerar. Todos los mesoneros a nuestra disposición. Estaba siendo difícil huir de la miseria. La teníamos escondida tras el lujo de ese hotel también detenido en el tiempo. Era temporada alta, plena navidad y no habían llegado pasajeros. Comimos lento, pensando en cómo hubie ran querido algo de "very tipical food" en el campo de refugiados que habíamos visitado horas antes.

Una cerveza fue el postre y nos instalamos en el hermoso salón contiguo. Prendieron las luces para nosotros y entonces apareció un hombre alto, canoso, amable. Saludó y se presentó como el dueño del hotel. Comenzó una tonta conversación sobre clima. El no quería hablar del tema y nosotros tampoco, pero nuestro inglés chapurreado, tan chileno, pronto lo hizo sospechar sobre nuestra procedencia. Como muchos en Betjala, él también tenía un familiar en Santiago. Entramos en confianza, y entonces preguntamos y preguntamos.

Cómo sobrevivía, cómo mantenía ese hotel y para qué lo hacía en medio de tanta desolación. La conversa cada vez era más triste. Los escasos 200 dólares que podíamos dejar por nuestra estadía, ni siquiera alcanzaban para pagar la electricidad de 1 día funcionamiento del hotel. ¿Por qué no te vas a Chile?, le pr eguntamos. Uno de sus hermanos vive en Santi ago. Sus ojos se llenaron de lágrimas, como si ese tremendo hombre de rasgos tan masculinos, fuera un pequeño nene muerto de susto. Como un comandate derrotado en su trinchera, moribundo, pero impecable y de corbata, él estaba dispuesto a morir ahí, en el precioso hotel que heredó de su padre y que antaño estaba repleto de turistas, viviendo el esplendor de la cultura árabe mezclada con el rito católico de la navidad.

No puedo hablar, dijo tartamudeando y se despidió de lejos antes de marchar. A la mañana siguiente partimos rumbo a Jordania. No pudimos conseguir un auto palestino que nos llevara a la frontera. No queríamos dejar ni 10 dólares más en manos de Israel. Pero fue imposible. Está prohíbido y aunque los "territorios palestinos" dan con Jordania, la frontera también es de los judios".