Monday, November 07, 2011

COLOMBIA, UN PASO MAS


Los años que siguieron al triunfo de la Revolución Cubana, primeros años de los sesenta, el Partido Comunista se transformó en un actor relevante para los pueblos latinoamericanos. Convencidos de que su retórica jamás sería acogida por este continente, estructuraron la vía armada en cada nación para conquistar el poder total. La experiencia de Cuba, repleta de paredones, cárceles y exclusión de todo aquello que no fuera de inspiración marxista, los cristianos entre otros, se ocultaron tras figuras qué alentaron el imaginario de la juventud, además de estructurar organizaciones internacionales que, bajo la premisa de solidaridades de trabajadores e intelectuales, ocuparan el espacio político de América y sirvieran de “útiles” a la acción armada.
Ningún país estuvo ausente de los cientos de miles de muertos que la revolución comunista dejó en el camino. Actores, intelectuales diversos, se encargaban de esconder la realidad dramática que vivían aquellos que habían perdido la libertad. Eran financiados desde la isla, promovían la protesta en su arte, otros se preparaban en las escuelas de guerrillas y los mas, se introducían en sindicatos para transformarlos en herramientas útiles a sus objetivos dictatoriales.
En esos años, se organizan en Colombia tres grupos comunistas: Las Fuerzas Armadas Revolucionarias Colombianas, (Farc), el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y el Frente de Liberación Nacional, (FLN). A poco andar, Fidel Castro, manifiesta su apoyo a este último, el FLN, sin embargo, Manuel Marulanda (Tiro fijo), líder de las Farc, molesto porque la ayuda comunista cubana escogía a otro grupo y no al liderado por él, busca alianza con el narcotráfico y logra obtener cuantiosos recursos que los lleva a asesinar 50 000 colombianos, apresar a un millar de rehenes, todo esto para incrementar las compras de armamento y de paso, financiar “embajadas” en otros países. Este panorama, muy promisorio para los narcotraficantes, permite que Colombia adquiera un poder en el dinero sucio que, al margen de destruir la familia, asesinar miles de policías, políticos y otros que osaron oponérseles, dieron vida a fortunas de miles de millones de dólares en mano de estos criminales. Tales hechos provocan algunas diferencias en los métodos utilizados por aquellos financiados por el comunismo cubano y los otros por el narcotráfico, pero está claro que ambos perseguían el mismo objetivo, instaurar la dictadura marxista.
La guerra que estalla en las Naciones americanas, disfrazada de mil formas distintas, provoca en todos los países, menos en Colombia y Venezuela, la instauración de regímenes militares que se encargarían de poner fin a este camino de odio y destrucción. Enfrentan la subversión interna y la llamada “Guerra Fría” mundial hasta lograr, muy incomprendidamente, reinstaurar la institucionalidad en cada uno de ellos. Colombia, en cambio, prefiere continuar sin presencia militar alguna. Hoy se lamenta de ser el único país de América en que la guerra interna continúa con miles de muertos al interior de sus fronteras. Venezuela, el otro, asume otra tragedia, en los últimos doce meses, han sido asesinados, 19.000 venezolanos. El resto de las naciones, se desarrollan libremente.

Mario Ríos Santander.
Noviembre de 2011.-

3 comments:

Anonymous said...

Debo inferir que el ex parlamentario es abyectamente partidario de las dictaduras militares, donde se dio exterminio a muchos miles de hombres, mujeres y a veces niños, por el mero hecho de pensar distinto... ¿? Francamente y por fortuna el articulista no es médico, puesto que al menor resfrio recomendaría como remedio la quimioterapia. Colombia, gran nación, sin embargo ha debido lidiar con altísimos índices de pobreza y marginalidad, caldo de cultivo para las formas más diversas y dispersas de reacción. Y hoy, sale adelante, sin haber jamás hecho uso de la bota y fusilería militar en el poder supremo, sino que gracia a una política de cara y en todo instante a la soberanía popular.

Llanera Solitaria said...

No creo que el ex Senador Ríos sea partidario de las dictaduras.
Eso sí, en Chile tenemos varios que defienden a Chávez ; Castro; Gadaffi y otros tiranos. Entre ellos, el senador Navarro; los 3 diputados comunistas, el socialista Aguiló, entre otros.
Lo de Ríos es historia, lo otro, lamentablemente es actualidad.

Anonymous said...

de acuerdo Llanerita, tan histórico como Krassnoff Merchenco, hoy transformado en ídolo perseguido con condenas por los máximos tribunales de la república que superan los 114 años. ¿ Dónde se había visto que a un asesino de ese nivel, su gente, que es misma suya y la del columnista, literalmente salieron en su defensa a que les rasgaran sus vestiduras en las afueras del Club Providencia? Se lo dejo del reflexión. Jaíoooo Siiiilver.