Monday, April 09, 2012

Juan de Dios Fuentes, dueño del Fundo Centenario, en Ercilla:

El ex Mapu y ex UP que sufre en el epicentro del conflicto mapuche
Fue intendente en el gobierno de Allende y colega de Insulza, Viera-Gallo y Correa en el Mapu. Hoy vive en la misma zona donde fue baleado el sargento Hugo Albornoz y, pese a su pasado político, pide mano dura. Además, crítica las políticas de la Concertación y de la UP en el tema.

Matías Bakit R.
Desde que nació, la vida de Juan de Dios Fuentes ha estado ligada al Fundo Centenario, en la comuna de Ercilla. Su padre, su abuelo y su bisabuelo nacieron ahí, al igual que él, y ahora pretende que sus hijos y nietos disfruten del lugar.

El problema es que el fundo-de 200 hectáreas- está ubicado en el corazón del conflicto mapuche, en la misma zona donde, a principios de semana, fue baleado y murió el sargento de carabineros Hugo Albornoz.

Desde 2007, el Fundo Centenario ha sufrido 46 ataques de la comunidad mapuche Wente Winkul Mapu. Antes, ahí trabajaban 15 personas en plantaciones de trigo y avena y en un criadero de caballos. Hoy, según cuenta su dueño, sólo quedan dos empleados. Las tierras ya no se trabajaban y los bosques han sido quemados.

La situación de Juan de Dios Fuentes es similar a la de muchos otros agricultores de la zona. Pero él no es el típico latifundista.

Juan de Dios Fuentes es fundador del Mapu. Ex intendente del Biobío durante el gobierno de la Unidad Popular. Prisionero político y torturado. Organizador del plebiscito en la Octava Región y primer presidente del Partido Socialista unificado en la zona.

Y ya no sabe qué hacer para proteger sus tierras.

Destinado a morir en su tierra
La carrera política de Juan de Dios Fuentes se inicia a fines de los 60, cuando lidera la Federación de Estudiantes de la Universidad de Concepción y organiza el proceso de reforma universitaria. Luego formaría la Unión de Federaciones de Universidades en Chile, junto con Jaime Ravinet y José Miguel Insulza, presidente y vicepresidente de la Fech, respectivamente. Luego militó en la juventud rebelde de la DC, con políticos como Enrique Correa y Jaime Gazmuri, entre otros.

Todo ese grupo se iría de la DC en 1969 para formar el Movimiento de Acción Popular Unitario (MAPU). Ahí Fuentes se desempeñó como dirigente en Concepción y también como parte de la directiva nacional en Santiago.

En eso estuvo hasta que, en 1972, Salvador Allende le pidió que asumiera como intendente en la Provincia de Ñuble. Recuerda que en esa época, el conflicto mapuche ya era evidente. "Era muy violento, muy complicado. Los agricultores eran expulsados violentamente de sus predios. Los terrenos que los mapuches ocupaban se les entregaba inmediatamente. Fueron momentos muy difíciles", cuenta. Agrega, sin embargo, que "tuvimos políticas de fondo para resolver esto. Se trajeron animales de Uruguay como una política para el fomento de la crianza en las comunidades. Se les dieron tractores rusos y yugoslavos, una cantidad increíble de maquinaria. Nunca se ha invertido tanta plata en la zona mapuche como en ese momento".

Luego del 11 de septiembre de 1973 fue detenido. "Fui prisionero político en la isla Quiriquina y en la cárcel de Chillán. Era víctima de torturas sistemáticas y llegué a pesar 45 kg", dice.

Fuentes cuenta que cuando peor estaba lo sacaron de la cárcel y lo "destinaron a morir" en otro lugar. El lugar escogido fue el propio fundo de su familia, el Centenario. Ahí estuvo confinado un año, con vigilancia permanente. No podía salir ni nadie podía entrar. Pero se recuperó. "El volver a mi tierra me hizo vivir", dice, emocionado.

Tiempo después fue liberado. "No había pruebas en mi contra". Y el año 79 volvió a la política. "Reorganizamos el movimiento sindical en Concepción. Después organizamos el plebiscito. Reunificamos el PS y fui su primer presidente regional. Fui asesor del intendente Martín Zilic durante el gobierno de Frei y secretario ejecutivo del Consejo Regional", recuerda.

Hoy aún es militante PS, pero no practica. Dice que se decepcionó de la Concertación, la que considera que se apartó de sus "principios fundacionales". Por eso, ocho años atrás decidió irse a vivir a su fundo, para escribir sus memorias, criar sus caballos y pasar tiempo con sus hijos.

En eso estaba cuando, en 2007, un grupo de 60 mapuches llegaron a su predio y pidieron hablar con él.

La responsabilidad de la Concertación
Cuenta Fuentes que, ante su sorpresa, este grupo de mapuches le informó que se iban a quedar con sus terrenos y le pidieron que se fuera pacíficamente.

"Yo les respondí que la tierra no estaba en venta, que se retiraran y que me dejaran en paz", dice. Una semana después se produce la primera ocupación violenta del fundo.

Recuerda que en esos tiempos, las comunidades entraban con palos y piedras, principalmente botando árboles. Luego llegaba Carabineros y desalojaba.

Tiempo después, los atacantes empezaron a sacar las cercas. Y a movilizarse en vehículos. "Se empezaron a movilizar más fácilmente, de un fundo a otro. Se robaron los animales. Amenazaron a los pequeños agricultores, que se terminaron escapando todos. Luego, comenzaron a quemar los bosques, los graneros, las casas", dice.

Luego, aparecieron las armas. Primero eran escopetas. Luego pistolas. Hoy son rifles de largo alcance. "Mientras Carabineros se defiende con balines de goma, a ellos les disparan con armas con mira láser", cuenta Fuentes.

"Están muy organizados", agrega. "Se dividen en grupos de seis o siete. Mientras algunos destruyen un potrero, otros queman árboles y otros disparan a las casas. Son dirigidos por dos o tres líderes que mediante toques de pitos les van diciendo al resto lo que tienen que hacer o a qué lugar ir".

Para Fuentes, la situación está al borde del desastre. "Volvemos a estar en la posibilidad de un quebrantamiento institucional que no quisiéramos. Con el nivel de conflicto, vamos otra vez hacia un despeñadero".

Y en esto, para él, gran parte de la responsabilidad es del conglomerado que ayudó a forjar: La Concertación.

"La Concertación jamás asumió con la debida profundidad el problema mapuche. Todos los gobiernos han entregado cantidades enormes de recursos a los mapuches. Y la Concertación siguió exactamente esa misma política paternalista. Pero le agregó la entrega de tierras. Pero este no es un problema de hectáreas más o menos. Hay que educar al mapuche en la disciplina del trabajo y del desarrollo", dice. Denuncia, además, que los gobiernos concertacionistas "repartieron jubilaciones a destajo a varios mapuches con la calificación de exonerados políticos. Esto fue cultivo para la ideologización que se vive hoy. Ayudó exacerbar el indigenismo, que luego sensibilizó a grupos poderosos de Europa".

Durante el gobierno de Bachelet, nadie le pidió ni recomendó a Fuentes que vendiera sus tierras. Nunca habló con él algún personero. Ni siquiera su antiguo amigo, José Antonio Viera-Gallo, que como secretario general de la Presidencia estaba encargado del conflicto mapuche. "Yo corté mis relaciones con la Concertación", dice.

Sobre el actuar del gobierno de Sebastián Piñera es más cuidadoso, pero se le nota insatisfecho. "No quiero calificar al gobierno. Pero debo confesar que tenía grandes esperanzas de que esto terminara".

Pagando por su rol en la UP
Varias veces Juan de Dios Fuentes ha temido por la vida de sus familiares. Su casa está llena de agujeros de bala. Sus empleados amenazados. Y en la última toma, los dos carabineros que cuidaban la casa estuvieron a punto de ser sobrepasados debido a que los refuerzos tardaron mucho en llegar. Conocía al sargento Albornoz y estuvo en sus funerales. Por eso, hoy pide cadena perpetua para los responsables.

Fuentes dice que la solución a esto es "que no se apliquen políticas discriminatorias. No por ser mapuche están fuera del alcance de la ley. Hoy, las organizaciones de Derechos Humanos están viendo sólo un lado de la moneda". Sin embargo, ya no cree en la justicia: "¡No es posible que no haya detenidos! ¡Si dicen que son mapuches salen libres inmediatamente e incluso se obliga a los carabineros a dejarlos en sus comunidades! ¡Esto debe cambiar!".

Varias veces le han preguntado que cómo es posible que alguien que fue colaborador de Allende tenga esa posición. Su respuesta siempre es la misma. "Como parte de la UP, siento que estoy pagando por el proceso de Reforma Agraria. No entendimos la conexión entre la tierra y su gente. Por eso, yo juré que nunca más iba a desconocer la ley. Jamás me prestaré para que la sobrepasen", dice.

Es esta convicción la que le impide rendirse. Cuenta que, cuando muera, quiere que sus cenizas sean esparcidas en su fundo. Y aún sueña con que sus nietos lo disfruten. "No estamos dispuestos a entregar nuestros predios bajo ninguna circunstancia", concluye

COLABORACIÓN DE ANTONIO SILVA

3 comments:

Anonymous said...

Sería cómico si no fuera trágico..., digo ésto porque aprendí de la boca de un ex-comunista brasileño lo sgte: - Chileno me dijo ..., " No existen los comunistas"..., existen personas que se dicen comunistas, y lo son , hasta que ganan 10 salários mínos( 10 sueldos vitales), después de eso, dejan de serlo..., dejar de compartir y dividir, dejan de preocupartse porque para ellos las apreturas se terminaron . Me extrañó que me dijiera eso.., pero ahora ya mas viejo y conciente siento que es la pura verdad. A este Sr. en cuanto no le tocaron su fundo familiar, fue hasta del MAPU OBRERO Y CAMPESINO, con un discurso de igualdad de oportuniddaes y justicia social..., ahora le quieren quitar lo que considera suyo...AHORA GRITA..., LE ESTÀN TOCANDO LO QUE ES DE ÈL !!.
Por eso creo en una via diferente, a via que usan los indígenas autóctonos del mundo entero. "La tierra no es de nadie y es de todos", la tierra no se lleva cuando se muere..., al contrario , la muerte nos convierte en polvo ( en tierra), la tierra es un ser vivo y de propiedad colectiva ( de blancos, negros, amarillos, rojos, de hombres y mujeres, de animales y aves, de amebas, de virus y bacterias, etc. etc.etc.
Pobre hombre éste que se cree dueño de algo que DIOS nos dió a todos. Atte. Eduardo Sáez.

Josefina Montes C. said...

Don Eduardo:
Lo curioso es que en Chile el comunismo ha tenido un rebrote. Lidera la oposición y se alía con la DC ¿?.
Con la carita bonita de Camila alabando a Fidel y negándose a reunirse con los disidentes cubanos.

Anonymous said...

Sra. Josefina . La verdad no creo que la juventud de hoy, que es mucho mejor informada que la nuestra en nuestra época, no vea y sepa de las graves ausencias y peores avaliaciones que hizo camila Vallejo en Cuba. Una cosa es plegarse a un paro estudiantil mas que justo, y otra cosa es votar por un partido que ha fracasado en el mundo. La juventud está buscando una otra via, un otro camino ; no el de ' MEO" , por cierto, ni el de Farkas..., pero un auténtico nuevo camino en este nuevo mundo informático. La política como se lleva hoy en el mundo es cosa de "Mafia ", de "Cosa Nostra", de clanes al estilo de los BORGIA..., hoy en todo el mundo los cargos se pasan de padre para hijo y nietos ( vea Siria, Corea del Norte), Chile y los mismos apellidos por décadas y décadas ( el abuelo de Coloma era de la juventudes republicanas en los años 1927,1935, así los padres y abuelos de muchos políticos ,UDI, RN, PS,DC, PRSD etc), esto debe terminar.Talvez esa es la única novedad en Camila Vallejos..., con la desilución de verla militar en un partido viejo y fracasado. Atte. Eduardo Sáez ( gracias por su participación).