Wednesday, July 25, 2012

La Concertación y su frustrada hegemonía opositora

Pablo Lira Rojas



Pese a que el último estudio del centro de encuestas de La Tercera ratifica a Michelle Bachelet (42%) en el primer lugar entre las cartas presidenciales, las relaciones entre los distintos partidos que conforman su coalición pasan por el peor momento. Esto debido a la iniciativa liderada por el ‘girardismo’ de virar la Concertación hacia la izquierda, lo que ha generado en las últimas semanas una serie de roces entre los presidentes de la DC, Ignacio Walker, y del PPD, Jaime Quintana. A esto se suma el complejo escenario municipal 2012, producto del pacto electoral conformado por el PPD, PRSD y el PC, para las elecciones de concejales.

En un escenario contexto difícil producto del alto grado de incertidumbre por la implementación de la inscripción automática y el voto voluntario, que permitirá la entrada al sistema a cerca de cuatro millones y medio de potenciales nuevos electores. Los resultados de la elección municipal aparecen como un pre-test de las presidenciales del próximo año.

La apuesta electoral de la Concertación apunta a retener o recuperar al menos diez municipios que son considerados fundamentales: Santiago, La Florida, Maipú, Puente Alto, Valparaíso, Concepción, Talca, Temuco, Valdivia y Puerto Montt. Comunas que suman cerca de dos millones y medio de electores, representando el 18% del electorado del país. Donde las disputas más emblemáticas se darán en los municipios de Santiago y La Florida.

En la primera, la carta de la Concertación es la ex diputada por esta zona y ex vocera del gobierno de Bachelet, Carolina Tohá (PPD), quien desde 1997 ha sido candidata de la Concertación por esta comuna. Mientras que la opción del pacto opositor por La Florida, Gonzalo Duarte, ha sido candidato por la comuna desde 1992, lo mismo que ocurre en los casos del postulante de la DC por Valparaíso, Hernán Pinto, o con el del PC por Iquique, Jorge Soria.


Sin embargo, las fuerzas de centro-izquierda extra Concertación también han levantado postulantes propios en ambos lugares. En el caso de Santiago –‘la madre de todas la batallas’-, ya anunciaron sus candidaturas el presidente de la Fundación efendamos a Ciudad, Patricio Herman, respaldado por "ChilePrimero, el MAS y el Partido Humanista”(1), y el ex diputado de la DC, Waldo Mora, con el apoyo del PRI(2).

Incluso el PRO de Marco Enríquez-Ominami no ha descartado levantar su propio candidato en esta comuna después de la ‘bajada’ del ex intendente de la Región Metropolitana, Marcelo Trivelli, lo que ha encendido las alarmas en la Concertación. En este sentido el líder del PPD, Guido Girardi, señaló: "Es fundamental apoyar la elección de Carolina Tohá y teniendo una gran relación y opinión de Carlos Ominami y Marco Enríquez creo que sería un absoluto despropósito contra lo que nosotros queremos, contra el bien superior que es derrotar una cierta visión valórica, cultural"(3).

No obstante los reparos concertacionistas, la tienda liderada por ME-O ya anunció que su carta en La Florida será el ex presidente de la Fech, Iván Mlynarz, lo que complica el escenario para que la Concertación recobre el mando en esta comuna después de la abrupta renuncia del ex alcalde PS, Jorge Gajardo, el 2011, esto tras una pugna con el diputado -también socialista-, Carlos Montes.

En este sentido, la estrategia electoral del PRO y del resto de los partidos de centroizquierda extra Concertación amenazan la ‘hegemonía’ que el pacto electoral Concertación- PC pretende alcanzar en la oposición, apostando a candidatos únicos y así disputar el control de las alcaldías a la Coalición. Lo que aumenta las posibilidades a que la alianza opositora sufra importantes derrotas en municipios fundamentales como Santiago y La Florida, entre otros.

Con todo, a pesar de que importantes dirigentes concertacionistas como Carolina Tohá (PPD) han señalado “que hayan muchos candidatos y que florezcan flores es fantástico”(4), esto último es siempre y cuando no afecten el monopolio que la Concertación intenta tener en la oposición para desbancar al pacto oficialista. Donde sus pretensiones hegemónicas basadas en el mero cálculo electoral limitan y atentan para que los chilenos y principalmente los nuevos votantes tengan más opciones al momento de emitir su sufragio. Al parecer una cosa es lo que se dice y otra distinta es la que finalmente se hace en política.

1 comment:

El Quillayino said...

Que buena columna dejas el panorama politico claro muchas gracias