Friday, August 10, 2012

AUGE Y CAÍDA DEL IMPERIO CONFECH


AUTOR: MAURICIO VENEGAS

El 8 de Agosto de 2012, anote la fecha, la CONFECH empezó a caer en picada, qué duda cabe. ¿Previsible? Claramente. Multiplicidad de aspectos hacían que lo de antes de ayer fuera mero trámite. Inexorablemente esto decantaría como lo hizo. Temprano le manifestaba a Giorgio Jackson que ese día marcaría el fin de un ciclo, de dudoso éxito, en mi opinión. ¿Cómo llegue a esa conclusión? Permítame expresar mi convicción.

A raíz del título que le puse a esta columna, se entiende que quiero establecer algunos paralelos con el Imperio Romano, las causas de su decadencia, y finalmente, su caída total.

El Imperio Romano (no me alargaré sobre algo que la mayoría sabemos), contaba con un poder de choque importante. Soldados profesionales y dispuestos a morir por su Imperio. Una ideología, más bien dispersa en cantidad de dioses, pero que un líder (emperador) sabía utilizar de manera tal que conseguía la obediencia total y completa de sus seguidores. La palabra del emperador era Ley. El emperador lo era todo para ellos. ¿Qué pasó? Entre otras cosas, una ideología que se infiltró en el corazón del pueblo, una que contradecía los principios del Imperio, el monoteísmo encarnado por el Cristianismo. Otro factor, las constantes luchas por el poder, la ambición desmedida por el cetro máximo. Complots para asesinar a un emperador y poner a otro, el populismo. En fin, una serie de aspectos.

Hecho un resumen de esto, me permito hacer la analogía con este “Imperio CONFECH”, como lo denomino.

Este Imperio, cuenta con una fuerza de choque indesmentiblemente amplia. Es sabido que el Partido Comunista tiene arraigo en las juventudes, idealistas y muy cultas, a sus propios ojos. Fáciles de manipular, de encandilar, de dirigir. Era cosa de poner a un buen emperador (en este caso emperatriz), por lo que Camila Vallejo era la mejor opción para manipular a esta masa “ejecutante”, “no pensante”. Pero hizo su entrada desde dentro de este “pueblo”, una ideología que choca contra la del PC. Los “anarquistas”, desprecian todo tipo de orden, es su razón fundacional, si es que se le puede llamar así. Por lo tanto, mal podría pensar el PC que estos anarquistas iban a acatar sus órdenes, que están hechas para ser ejecutadas sin pensar, en lo posible.

Súmele a eso la pugna por poder que innegablemente tenía Camila Vallejo con Giorgio Jackson. Los dos tenían, y tienen, agenda propia, por lo que era complejo convivir.

Pero después hace su entrada un nuevo emperador. Un emperador que sufre de una egolatría comparable a la de Nerón. Un dirigente de los que necesita cámaras. De los que antepondrá SU agenda al fondo del reclamo. Antes de ayer, y hace rato ya, quedó claro, que Gabriel Boric (procesado por mechero en un supermercado de Punta Arenas el año 2005), está más preocupado de su pugna personal con ministros, Congreso, presidentes (él piensa que sólo ellos estan a SU nivel), que del fondo y la forma de su reclamo.

Por lo tanto, unidos estos factores, era muy obvio, esperable, previsible el escenario en que se encuentra hoy el Imperio CONFECH. Una caída en picada. Dirigentes que se desmarcan de Gabriel Boric, como Noam Titelman, entienden que de verdad hace falta replantearlo todo. Se dan cuenta que este Imperio cayó, que se viene a suelo. No esperan reflotarlo. A estas alturas es mejor dejar que caiga y refundarlo. Pero no se olvide: del Imperio Romano, solo quedan ruinas.

3 comments:

José Luis Muñoz said...

A estos niños de la Confech nadie les explicó que "el elástico al final también se corta"

Carmen Dominguez R-T said...

EL ideologismo extremo mató al movimiento estudiantil.

Anonymous said...

Del Imperio Romano no sólo quedan ruinas. Quedó también un concepto de civilización que, con todos sus defectos, ha perdurado hasta hoy. Asimismo, leyes que viven hasta hoy en un derecho romano que incluso Napoleon hizo suyo. Un ordenamiento del estado que todo el mundo occidental acepta y mantiene en la división de sus poderes y cámaras. Y por cierto, un idioma que ha sido origen del francés, rumano, portugués, castellano e italiano.
Y ruinas, claro. Pero ruinas grandiosas.
No vaya a ser cosa de que la tal CONFECH esté sieno mal comparada, eh ?

R. Olmedo