Thursday, October 25, 2012

Un Recuerdo sobre las Casas Copeva y ex Ministro Corralero


E. Frei Ruiz Tagle promete más juventud en su comando e incorpora, ahora, a Edmundo Hermosilla

Recordemos:
Ministro Edmundo Hermosilla: "Sí, me regalaron un caballo" La Tercera 22-07-07
Reconoció obsequio del propietario de la constructora Copeva

El corralero lo recibió en 1995, el día de su cumpleaños.

El día de ayer era importante para el ministro de Vivienda y Urbanismo, Edmundo Hermosilla (en la foto). Luego de negociar por dos semanas con el gremio de constructores un acuerdo marco para reparar las casas del Servicio de Vivienda y Urbanización (Serviu), por fin daba inicio concreto al Plan de Emergencia anunciado después del temporal.


Sin embargo, el fantasma de Copeva aún estaba presente en el tema de las casas mal construidas y sobre todo, su relación con el dueño de la empresa y hermano del ministro de Defensa, Francisco Pérez Yoma.


Sólo ayer Edmundo Hermosilla reconoció haber recibido de parte de Pérez Yoma, un caballo corralero. Este regalo fue un tema de inquietud permanente para la opinión pública, pues muchos se preguntaban cómo un ministro recibía tamaño regalo de parte de uno de los propietarios de la empresa más importante del área donde él se desempeña.


Copeva es la constructora más importante de viviendas sociales y Francisco Pérez Yoma, un reconocido fanático de los pura sangre.


En una entrevista del pasado 25 de junio, La Tercera le preguntó al dueño de Copeva sobre el entonces supuesto regalo. Pérez Yoma respondió que ese era un tema personal y que poco podía importarle a la gente los obsequios que él realizara. Sin desmentir o asegurar el presente equino.


Posteriormente, el ministro fue consultado sobre ese tema por un periodista y éste evadió la pregunta sin responderla directamente.


Hasta ayer el tema seguía sin ser confirmado por ninguno de los dos protagonistas, pero al final de la conferencia de prensa, el ministro se enfrentó al siguiente diálogo:


-¿Qué hay de cierto en el regalo que se la habría hecho a usted referente a un par de caballos?


-Esa es una pregunta que ya he respondido, me remito a ello... No tengo ningún caballo fina sangre y nunca he recibido un caballo fina sangre. Ha sido mi hobby desde niño, porque soy del sur, el de los caballos corraleros.


-¿Desmiente que le hayan regalado un caballo?


-No lo desmiento, dije que ya había respondido esa pregunta.


Luego de este diálogo, se le solicitó al ministro Hermosilla repetir su respuesta y fue entonces cuando reconoció haber recibido un caballo corralero de parte de Francisco Pérez Yoma.


-¿Sería bueno oír su versión de un tema que ya ha sido publicado en medios escritos?


-Sí, me regalaron un caballo.


-¿Y usted era ministro en esa época?


-Por supuesto.


-¿Ud. cree que es un regalo correcto para un ministro de Estado?


-En ese momento creí que sí.


Con esta frase, el ministro se levantó de la mesa, puso término a la conferencia de prensa e inició una de las polémicas más grandes que ha enfrentado un miembro del Gabinete desde la votación del ministro de Carlos Figueroa, con su carnet de conducir.


El dueño de Copeva es un reconocido criador de caballos pura sangre y "cuartos de millas" en su fundo Los Alfalfales, tanto así que debido a las lluvias pasadas debió suspender una demostración de tales especímenes planificada para el sábado 28 de junio en su fundo Los Cóndores.


Dentro del ambiente es conocida la afición de Hermosilla por tales animales y producto de la admiración que el ministro demostró por uno de ellos, Pérez Yoma le habría regalado uno o dos "cuarterones" al ministro, para su cumpleaños en 1995.


Uno de los regalos más caros de la historia, pues estaría costando un ministro al gabinete de Frei.


Por María Octavia Rivas



COLABORACIÓN DE ANTONIO SILVA

2 comments:

Antonio said...

En 1495, Ricardo lll de Inglaterra perdió su reino, porque le faltó un caballo y este ministro, por un caballo, manchó su reino.

Anonymous said...

Fue en 1485 - diez años antes - cuando el último de los Plantagenets, Ricardo III, perdió la vida - y obviamente, el reino - en la batalla de Bosworth.
El reino lo había robado en la culminación de la Guerra de las Rosas, entre las casas de York y Lancaster, asesinando a los legítimos herederos. Su sucesor dió inicio a la casa de Tudor.
La frase "Mi reino por un caballo" supuestamente pronunciada por Ricardo III hacia el final de la batalla de Bosworth, es un recurso literario utilizado por Shakespeare en su obra homónima. No hay constancia de que la haya pronunciado. Las crónicas indican que habría gritado " Traición, traición" antes de ser abatido, refiriéndose probablemente al cambio de bando - en pleno combate - del duque de Stanley.

Raúl Olmedo D.