Friday, November 09, 2012

El Costo de la desidia


No sabemos lo que piensan aproximadamente el 60% de los chilenos con derecho a sufragio.

La desidia, la comodidad, el triunfalismo inexplicable, lograron que la centro derecha perdiera una elección que, al menos, podría haber empatado resultados anteriores.

La pregunta que surge es si Bachelet está dispuesta a arrojarse en esta caja de pandora en que reina la más absoluta incertidumbre sobre la preferencia final de aquellos que no votaron y que, lo más probable, sí lo hagan en una elección presidencial.

Sin embargo, a quienes ya pintamos canas, nos es difícil olvidar que en 1970 don Jorge Alessandri perdió a manos de Allende por una cantidad ínfima de votos y que muchos de los antecesores de los actuales cómodos derechistas prefirieron irse a Viña del Mar o a sus respectivos fundos, ya que: “Para qué votar, si el Paleta está seguro”. ¡Vaya que nos costó caro a los chilenos la estúpida confianza derechista!.

Si miramos con detención los resultados municipales de comunas como Vitacura, Las Condes y Lo Barnechea, sólo por nombrar algunos bastiones de la centro derecha, veremos con prístina claridad que la abstención promedió el 60% o más. ¡Qué laya de ciudadanos!, digo yo. Después vienen los quejidos y los lamentos.

Es lo más probable que en Ñuñoa el resultado final favorezca al Alcalde Sabat, a pesar de que la nieta de Allende ya se estaba probando el sillón Alcaldicio. ¿Dónde estaban los apoderados de Sabat el día de las elecciones? ¿Alguien los capacitó? ¿Tanta era la seguridad de reelegirse que no se le dio la importancia adecuada a tan básico ejercicio electoral?

Abrigo esperanzas de que este cúmulo de desatinos aliancistas sirvan de experiencia para disputar como es debido las próximas presidenciales.

¡Ah!, lo último. Bueno sería que los partidarios de Allamand y Golborne no se olviden que el rival está en la vereda del frente. ¡Fair Play ante todo! ¿O es muy ingenuo pensar que es posible?

MIGUEL HUERTA MARÍN

6 comments:

Mario Grez said...

¿Se atreverá Bachelet? Buena pregunta, si agregamos que las encuestas perdieron toda credibilidad.

Armando Jaramillo said...

Comparto la molestia y aprehensiones del editor. Es una lata perder por W.O. Por fortuna hoy, las cosas están dadas de una forma que da lo mismo si el que triunfa es de este lado o del otro. Ya no nos jugamos la vida o el todo por el todo como era en otrora. Es más, el K también ha sido consistentemente amparado en los regímenes "del frente" como anota el editor. Por lo que sólo podrían alterarse los usuarios de las camisetas, pero los colores, a la postre, son los mismos.

Carmen Domínguez R-T said...

Todo muy cierto. La elección presidencial está abierta.

Matías Amenábar said...

Los ñuñoínos que no votaron, sería buenos que leyeran este artículo.

Luz María Amenábar said...

Discrepo con el Sr.Jaramillo en el sentido que dé lo mismo quien nos gobierna. El actual gobierno ha demostrado que no es así y las cifras de crecimiento, empleo y salarios lo avalan. Parece que el Sr.Jaramillo no ve las noticias internacionales y, por consiguiente, la situación económica de Europa y otros.

Armando Jaramillo said...

Sra. Amenábar, me basta atenerme a la columna del editor y al reciente resultado eleccionario, con una cifra histórica de abstención (61%) para entender que la ciudadanía ha manifestado su malestar al actual orden de cosas, sujeta a similares condenas. Lo que sucede afuera si es preocupante. Ya lo creo. El problema está en que bajo el monopolio del sistema que nos rige, los efectos de la crisis, más temprano que tarde se traspasará, se hará sentir (si es que ya no se siente) por los mismos de siempre...es decir, por los que no disponen del blindaje del poder o la potente contención que confieren las incalculables fortunas merced del agio, la especulación, el lucro y la depredación ( y ya en probados casos, el narcotráfico)...o, Ud. cree que Labbé y Zalaquet perdieron porque fueron malos alcaldes ¿?.