Friday, December 21, 2012

Cecilia Morel y su último año en La Moneda


‘Más que querido me importa que Sebastián sea valorado’

Por: Paula Palacios
Fuente:Caras

Le cuesta proyectarse fuera del gobierno porque siente que hay muchas cosas por hacer. Como Primera Dama asumió protagonismo inesperado, y desde esa vereda defiende con pasión los logros de La Moneda y la imagen del Presidente Sebastián Piñera.
Está distinta. Mucho más política. Cecilia Morel (58, orientadora familiar, cuatro hijos) cree que por el poco tiempo que queda, no sólo es hora de que La Moneda siga con el acelerador a fondo, en cuanto a proyectos y promulgación de leyes. También alza la voz para defender la obra del gobierno y la imagen de su marido, el Presidente Sebastián Piñera, a su juicio, injustamente tratado por una oposición que desde un principio estuvo en contra, creó consignas y ha puesto en tela de juicio cada uno de sus logros.
Se fue convirtiendo en protagonista en su rol de Primera Dama; título que no le gusta, y que aboliría “porque te pone en un pedestal, te aleja, ¡y yo quiero estar cerca de la gente!”.
Ella sabe que esa proximidad es su gran capital, lo que explica su arrastre como mujer del Presidente, y que ha contribuido también a un Piñera más ‘amigable’.

A cargo de siete fundaciones —que se abocó a modernizar y crear nuevos proyectos—, Cecilia ha podido desarrollar su lado más ejecutivo, el cual la tiene firme en su rol. Su apariencia es lo que más denota su buen momento: mucho más delgada y segura que en un comienzo; se ha empoderado. Con las Orquestas Juveniles recorrió Europa; con Artesanías de Chile inició intercambio con otros países; con Prodemu, se focalizó en el terremoto y en la inserción laboral de la mujer, y con el MIM renovará muy pronto casi el 50 por ciento de sus instalaciones, con cuatro salas nuevas. Pero sin duda, su proyecto estrella es el programa Elige Vivir Sano con el que pretende dar un giro radical en el autocuidado de la salud de los chilenos: busca cambiar hábitos alimenticios, incentivar el deporte y disminuir los índices de obesidad.
“El 84 por ciento de las enfermedades son las crónicas no transmisibles derivadas de la obesidad, sedentarismo, tabaquismo y alcohol. Esto tiene un costo enorme para el Estado, pero también humano que deriva en jubilaciones prematuras, invalidez y limitaciones. Este es un tema de preocupación mundial que empobrece a los países y aumenta la desigualdad, al darse con mayor fuerza en sectores populares y en mujeres. Las Naciones Unidas dice que al 2050, si seguimos así, el mundo no resistirá financieramente este problema”.

LA VIDA SANA EMPEZÓ CON ELLA, Y YA VA EN DOS TALLAS MENOS.
“Decidí ponerme las pilas y partir por mi propia salud. Fui a una nutricionista, me hice varios exámenes y me dieron una dieta más equilibrada centrada en verduras, carbohidratos, mucho líquido, poca sal y azúcar, y nada de frituras. Lo más difícil fue comer más seguido. Me pegaba unas tandas muy largas sin alimento, y eso es dañino porque te sube la insulina. El gran problema en Chile es que casi el 80 por ciento de las familias hacen once-comida. El ideal es comer cuatro veces al día”.
Cecilia cuenta que ya logró institucionalizar este tema (los ministerios sociales tienen tareas específicas), se doblaron las horas de educación física en los colegios y la Junaeb presentó sus nuevos menús saludables 2013. Entre sus próximos planes está emular un programa educativo que conoció en Corea, en donde los colegios tienen ramos obligatorios sobre prevención en salud, que abarcan el tema en forma integral. (…)

—¿Cuánto se ha sorprendido de usted en estos años? Su marido alabó su capacidad ejecutiva.

Tengo la suerte de que el tema social ha coincidido con mi vocación, mi trayectoria y aprendizaje. Partí en estado de alerta, observando, adaptándome a la exposición pública, y de a poco me fui sintiendo más segura; soltando y empoderándome. Ha sido apasionante explorar este camino nuevo, me siento muy bien en este rol, que pensaba estaba en extinción. A medida que la mujer sea más independiente, no me extrañaría que a mediano plazo la señora de algún presidente no quiera ejercerlo, y está bien que exista esa libertad, que eso se legitimara. Aunque por el momento es un papel muy querido, a la gente le gusta, lo necesita…

—Y a usted, por lo visto, le ha hecho muy bien; luce radiante, a diferencia del Presidente que se ve más desgastado.
—No creas que estoy siempre así, muchas veces me agobio. Las mujeres contamos con el maquillaje; si me vieras en un día normal te darías cuenta de que el tiempo ha pasado muy acelerado en mí.
—Con él ha sido más implacable…
—A Sebastián lo admiro profundamente, no sé de dónde saca fuerzas… Debe haber muy pocas personas en el mundo con esa voluntad y capacidad de trabajo.

“ME EMOCIONA QUE ME QUIERAN, quizá valoran sentirme cercana. La gente es muy cariñosa, vieras las cartas que me escriben”.(…)

—¿Y su matrimonio, se ha fortalecido o desgastado con el poder?

Como familia el servicio público es muy potente, corre por las venas, viene desde la casa de nuestros padres, y ahora lo hemos traspasado a nuestros hijos. Vi como se la jugaron en la campaña, ¡hasta los nietos se involucraron! Creo que debería rescatarse, darle un nuevo valor a esta participación. Siempre les digo a los jóvenes que no hay nada más valioso que servir a su país.

—Con su marido han reconocido ser bien peleadores, ¿se deja de discutir con los años?
—Tenemos caracteres fuertes, y también nuestras diferencias. Pero sí, a estas alturas somos más comprensivos y tolerantes, además que estamos en la misma causa que es el bienestar de los chilenos. Eso nos ha unido mucho.

—El dijo que usted era su cable a tierra, ¿en qué lo aterriza?
—No me pide consejos, pero ahora último opino más frente a los temas que nos mueven: libertad, igualdad de oportunidades, equidad, meritocracia, temas ligados a la importancia del bien común, que en parte de la sociedad se ha ido perdiendo. Entiendo que cada uno quiera que su pasto esté más verde, pero también hay que entender que si a lo mejor no pongo pasto en tu casa, es porque estamos haciendo un gran parque para la comuna… A veces falta más conciencia del bien comunitario.

—¿Por qué al Presidente lo quieren poco?

Puede haber confusión, la gente a lo mejor está necesitada del afecto de una persona o se quedaron con una imagen de que un buen gobernante tiene que ser simpático, amoroso, cariñoso, cercano, pero si miramos hacia atrás, la mayoría fueron muy serios, responsables, y algunos hasta pesaditos.

—¿Y a él le afecta realmente?
—¡Por supuesto! Todos necesitamos querer y ser queridos, por suerte él es resiliente, optimista, esforzado, no se echa a morir y se focaliza. En la vida uno debe aprender y aceptar la forma de amar del otro que está marcada por su historia y ADN, y que no siempre coincide con la que uno imaginó y que se asocia más al príncipe azul. El lenguaje de Sebastián es hacer cosas por los demás, más que recitar poesías o decirte lo linda que eres.
“Más que querido, me importa que sea valorado y evaluado por el cumplimiento de metas. Ha sido un excelente gobernante, nos hemos puesto al día en muchas necesidades sociales pendientes, ampliando los ámbitos de libertad. Y no me refiero sólo a la económica; también en relación al emprendimiento, educación, elección de la vivienda… No creemos solo en el asistencialismo del Estado, porque ahoga, esclaviza; es pensar que la persona no se la puede. La libertad es el instrumento más poderoso para el progreso, desata las capacidades, la creatividad, la innovación; y si te fijas, es lo que ha permeado todas nuestras políticas sociales”.

—¿Cuál ha sido su momento más doloroso como mujer del Presidente?

Me cuesta identificar uno, pero me ha dolido mucho que algunos sectores de la oposición hayan creado esloganes y consignas en contra del gobierno. Siento que desde el principio no nos dieron oportunidad de hacer las cosas, sino más bien se opusieron y en muchos aspectos, algunos quisieron minar la credibilidad de este gobierno poniendo en tela de juicio hechos objetivos, como la disminución de la pobreza, por ejemplo. Al parecer les duele no haber hecho lo que nosotros conseguimos en crecimiento económico; somos quintos en el mundo; y según la OCDE, el primer país de Latinoamérica con más proyección. Estos son hechos objetivos, pero pareciera que les afecta, y su reacción es crear dudas y debilitar la seriedad de algunas instituciones.

—La Cepal también sembró dudas al no seguir colaborando con la encuesta Casen.

Pero ahora confirmó que la pobreza en Chile disminuyó más de lo que decía la Casen. En su minuto la Cepal se sintió cuestionada, que su instrumento de medición estaba mal usado, y no quiso participar de esta discusión. Aunque sabemos que aún existen muchos chilenos que sufren por seguir viviendo en la pobreza, si teníamos una cifra buena que nos mostraba que está retrocediendo, con toda humildad digo: cómo no nos íbamos a alegrar, ¿qué querían?, ¡¿que nos quedáramos callados?!, ¡¿pedir perdón?! Me da pena… Estas y otras conductas no han sido sanas para el país, ni para su sector (oposición).

—¿A qué otras conductas se refiere?
—Muchas, como cuando los llamados a asumir liderazgos confunden su rol sumándose a los gritos de la calle, aunque el caso más extremo fue cuando un presidente del Senado permitió que estudiantes se tomaran el Congreso. Ahí se vio la falta de límites, de claridad, de entendimiento. Ese es un ejemplo de mal uso del concepto de libertad.

—¿YA SE DECIDIÓ ENTRE ALLAMAND Y GOLBORNE?

¡Sabes que no puedo responder a eso! Lo importante es que este camino que empezamos y que ha cambiado la vida de los chilenos, continúe, porque modestamente creo que éste ha sido uno de los mejores gobiernos en tan poco tiempo. La otra noche escuchaba en las noticias que se necesitaban mil 500 conductores de buses para el Transantiago, otros mil 500 para camiones en el norte. Estamos con casi empleo pleno, y es porque existen políticas públicas claras y un Presidente que no se ha dejado llevar por cantos de sirenas ni ha caído en populismos.
—¿Y es posible la continuidad frente a Michelle Bachelet?
—En un año pasan muchas cosas y todo es posible. Los resultados de las encuestas serán distintos. No es lo mismo expresar cariño que evaluar y exigirle a un candidato a presidente. (…)

1 comment:

Anonymous said...

La señora Cecilia Morel ha resultado una sorpresa muy positiva en La Moneda. Asertiva y empática, ha logrado con facilidad un lugar en el corazón de la gente.
Yo agradezco en especial su discreción y tino, materia nada fácil en su rol de esposa del Presidente.
Alguna vez comenté que debiera asumir un papel mas protagónico en las labores de gobierno, para aprovechar sus grandes dotes de comunicación. Pero, tal como se dan las cosas, entiendo que se haya mantenido a respetable distancia de la contingencia política.
A mi juicio es, lejos, lo mejor de la administración Piñera.

R. Olmedo