Wednesday, February 13, 2013

CANTOS DE COMPÁS

Así llaman a esa especie de letanía que, al trotar, entonan las tropas bajo instrucción.
Y tiene varios objetivos específicos. Marca el compás en el pie izquierdo - vale decir, regula la velocidad del trote - como función primaria. También acostumbra a los instruidos a la necesidad de controlar y acomodar su respiración mientras cantan y se desplazan. Eso les dará resistencia y permitirá - o eso se espera - cuando enfrenten un combate real, durante el cual deberán moverse con rapidez, que voceen órdenes, griten al atacar o entreguen información de viva voz mientras hurtan, o intentan hurtar, el cuerpo a las balas.
Y por último ese canto, coreado por 30 voces al unísono, crea un estado de concentración colectiva - casi hipnótico - que ayuda a sobrellevar el cansancio y crea mística de equipo.
Es por eso que se utiliza en el entrenamiento de tropas en el mundo entero.

Tampoco es que sean muy diferentes en sus temáticas tales cantos de compás. El 99% de ellos abunda en uno de dos asuntos muy puntuales : los peores deseos para los uniformados de países vecinos, o las dotes amatorias y medidas anatómicas de algunas damas. Ocurre aquí, en Norteamérica, Europa, Asia u Oceanía. Sólo el otro 1% alude a versos patrióticos, himnos de regimientos o de armas y temas seriecitos.

Yo he berreado esos cantos en innumerables caminos y potreros, patios de regimientos y playas. A veces, “dirigiendo” el canto, al mando de un instructor. Y mas tarde, teniendo yo mismo el mando del proceso. Siempre resulta ser muy entretenido y vivificante.
No obstante, la lírica suele ser pésima. Malos versos, malas rimas, ideas cortas.

El mensaje que desparramaba esa sección de grumetes de la Armada hace pocos días atrás, trotando entre Las Salinas y Viña del Mar, es directo y conciso, pero poéticamente infame : Argentinos, mataré. Bolivianos, mutilaré. Peruanos, degollaré. Fome, en verdad.

Los cadetes argentinos que hemos visto trotar cantando en Youtube lo hacen un poco mejor, puesto que desarrollan un pequeño argumento : Chilenito, chilenito / en una noche obscura / a tu casa llegaré / yo tu cuello cortaré / y tu sangre beberé.
Inspirado, verdad ? Pero improbable. Los argentinos no van a beber mi sangre ni de broma : son asquientos, todos ellos.

En Perú no es muy distinto. Pude escuchar en Tacna, coreados por un pelotón policial, versos antichilenos destilando odio ancestral y humores corporales de varios tipos. Pero aún así, armónicos, construidos con cierta sutileza de vals.

No he tenido la oportunidad de oír a uniformados bolivianos cantando al trotar.
Hago fe, no obstante, de lo que me han contado y - ciertamente - espero que mi madre haya bajado a su tumba sin enterarse de tanta dedicación altiplánica.

En Chile, la mas conocida letra de estos cantos de compás narra la apariencia física y costumbres de cierta dama. ¿ Que uniformado chileno no ha repetido mil veces, trotando, la historia singular de “La Chica Noemí” ? Una historia algo promiscua, hay que decirlo, pero historia al fin. Que no trascribiremos aquí por respeto a las lectoras.

En la reserva artillera del Ejército nos esmerábamos, en los 70’ y 80’, por trotar cantando versos de alguna belleza, que incluyeran - aunque fuera en ciernes - ese “relato” que tanto se hecha en falta en el mundo político de hoy. Y se premiaba a los mejores.
No pretendo aburrirlos trascribiendo aquí alguna creación de mi autoría. Son muy largas, y para colmo escritas en métrica castellana clásica. Cuartetas, idealmente, aunque un soneto entero, con sus catorce versos, también sirve. Y hasta las octavas reales. Leyó bien : octavas reales. Se puede trotar de maravilla al compás de los mejores versos de “La Araucana”, cuidando de dejar una respiración en la mitad de cada verso de 12 o 14 sílabas. Pruebe a hacerlo. No solo mejorará su físico, sino que podrá repasar las creaciones inmortales de nuestros laureados bardos.

Permítanme volver al tema de nuestros grumetes de la Armada expresando rítmicamente sus nefastas intenciones para con nuestros vecinos.

¿ Ud. se quedó con la versión oficial ?
Lo pregunto porque, en la Armada de Chile y a diferencia de otras instituciones, solemos encontrar una cantidad impresionante de neuronas. Seleccionan bien a su gente, los marinos, y la forman mejor aún. Allí dentro nada suele ocurrir simplemente “porque sí“.
Y sabiendo esto…

¿ Ud. cree que la tal sección de grumetes al mando de un sargento 2° voceaba esas consignas “porque si” ? ¿ Porque al grumete que dirigía el canto, de plano se le antojó dar un recital público con tales versos ?
¿ Que sabiendo que Viña hierve de turistas argentinos en pleno verano y poco antes del Festival - para no citar a aquellos peruanos que seguramente se las pelan trabajando en la ciudad jardín en las mismas fechas - se da el gusto de recorrer todos los kilómetros que median entre Las Salinas y el Reloj de Flores de Viña del Mar coreando en alta voz consignas que por doctrinal están reservadas para el interior de los cuarteles ? ¿ Y a las cuatro de la tarde ? ¿ Sin conocimiento alguno de un mando superior ? ¿ Ud. cree eso ?

Yo, no.
Pero, no vamos a discutirlo.
Simplemente, esperemos.

Raúl Olmedo D.
Feb. 2013

2 comments:

Anonymous said...

Didáctico ,impecable.Fui a cumplir con mi deber de recluta al Regimiento de caballería Motorizada Número 2 ,que en aquellos años estaba en la Avda.Antnio Varas en Santiago ( fui como estudiante), éramos unos 3.000 reclutas y dejaro algo en torno de 60(salían como subtenientes de la reserva,o algo así),por chico(1,66 mt),me dispensaron,también porque estaba trabajando y era el sustento de la familia en esos momentos. Allí en 8 dias de selección, tomé 1 puntapié de un cabo, un golpe de puño en el pecho de un sargento, y un golpe en la nuca de un teniente,los 3 por chacotero( estaba inmensamente feliz de estar en el cuartel).Doy fé de lo que dice aquí Don Raúl, pues los soldados de planta, todos los dias corrían en grupos en el cuartel, y lo que cantaban, casi siempre era irreproducible, o versos contra Argentinos principalmente; nunca escuché contra bolivianos.En 1978 cuando hubo el problema con Argentina en la patagonia, llegué junto a otros 80 o 100 compatriotas, al Consulado general de Chile en São Paulo, con mi libretita de RESERVISTA SIN INSTRUCCIÒN,para servir a mi patria en lo que fuera mi destino; el Cónsul nos elogió y nos dijo que no sería necesário pues no tenía instrucciones desde Stgo.Nos quedamos atentos y " Vivo el ojo" . No veo ningún mal en esos versos y cantorías, expulsar a esos aspirantes y oficiales sería una tontería sin nombre, vale mucho y cuesta mucho a los cofres públicos forman un oficial , o un marine, y si todos lo hacen ,porqué los chilenos serían una excepcion ??. Atte. Eduardo Sáez

Carmen Domínguez R-T said...

Leer los comentarios de don Raúl Olmedo es un bálsamo para quienes admiramos la cultura y disfrutamos del castellano bien escrito.