Monday, March 04, 2013

Carta Publicada Diario La Tercera; 04 de Marzo de 2013

Cifras de empleo

Señor director:

La cifra de desocupación de un 6,0% que ostenta Chile es histórica y se enmarca en una exitosa agenda pro empleo impulsada durante los últimos años.

Esto cobra importancia considerando que la actual administración recibió al país con una desocupación cercana a los dos dígitos. De esto muchos responsabilizaron a la crisis internacional que afectó al mundo durante 2008 y 2009 principalmente.

Menciono lo anterior, debido a que la actual cifra de desocupación se sigue enmarcando en el contexto de una fuerte crisis internacional, en la que muchas economías desarrolladas continúan declarándose en recesión, con fuertes contracciones en el gasto público y altas tasas de desocupación. Destacan los casos de países como España, con una desocupación sobre el 25%, Grecia sobre el 27%, Portugal cercana al 17%, a pesar de que el promedio general de los países que integran la Ocde es de un 8,0%.

El pleno empleo en Chile significa que hay gente con trabajo que antes no tenía, lo que además permite que los salarios suban, debido a que la mano de obra se hace más escasa. Hay gente que hoy está ganando más dinero que antes, lo cual se puede apreciar en sectores como la construcción y rubros similares; estos favorecen principalmente a los trabajadores más humildes del país.

Este es un resultado muy importante y le permite a Chile destacar en el contexto internacional, atrayendo consigo más inversión extranjera (no sólo capitales golondrinas, sino inversión de largo plazo), generando un círculo virtuoso que marcará un camino firme hacia el desarrollo económico.

Es de esperar que las políticas económicas que han impulsado este buen resultado se mantengan durante los próximos años.

Sebastián Mathews
Economista Universidad Andrés Bello

1 comment:

Anonymous said...

Bueno : si llega la señora al poder, hasta ahí no más llegamos nosotros.
Y no porque el socialismo no intente imitar el modelo. Ocurre porque sus políticos carecen de la capacidad de gestionar un país - en primer término - y también porque el emprendedor no confía en los muchachos del puño en alto.

R. Olmedo