Monday, July 22, 2013

EL GRAN TAIMADO




Miguel Huerta Marín

En mi lejana niñez solía acontecer que durante una disputada “pichanga” cuando un equipo vencía al otro, ya en forma definitiva e inapelable, el dueño de la pelota interrumpía bruscamente el juego y se llevaba el balón para su casa. Así de simple y pueril. A estas alturas de la vida, ya asomando a la senectud, anécdotas como ésa producen la hilaridad propia del desentierro de un acontecer guardado debidamente en el baúl de los recuerdos.

Hoy día parece increíble que a quienes ya “las nieves del tiempo les platearon las sienes” tengan actitudes similares a las del taimado niño que no aceptó la derrota al extremo de patear la mesa y derribar las cartas, sin importar el destino de ellas.

Resulta ser que, con mi voto, Renovación Nacional y su máximo exponente fueron derrotados en una elección primaria, sin derecho a pataleo. Situación que “El Gran Taimado”, don Carlos Larraín Peña parece no estar dispuesto a aceptar y, a cualquier costo, se quiere llevar la pelota para la casa. Lamentable actitud cuando su pataleta afectará a todos los chilenos y expone a la derecha a una desaparición similar a la elección parlamentarias de 1965, cuando producto de los temores, en la elección presidencial de 1964 la derecha apoyó, sin condiciones, a Eduardo Frei Montalva y renunció a postular a uno de los suyos.


¡Bueno…al César lo que es del César!!...Carlos Larraín está a punto de titularse como el gran sepulturero de la derecha chilena.



3 comments:

Mario Grez said...

¡Sí señor! Carlos Larraín debiera irse a cuidar nietos.

Carmen Domínguez R-T said...

Los tiempos no están para que Larraín siga haciéndose el gracioso.

Martín Humeres F. said...

¿No habrá algún museo que quiera exponer a Carlos Larraín?