Monday, August 12, 2013

Nuestra Arraigada Cultura del “Quiltro”


MIGUEL HUERTA MARÍN

· "Entre tantas propuestas de los candidatos, no hay ninguna respecto de qué hacer con los perros vagabundos y sus desechos en lugares públicos..."

· Así reza una Carta al Director del Diario El Mercurio publicada hoy día.


Es noticia que un compatriota residente en Quilpué fue víctima de la mordedura de un perro de la calle que portaba el virus de la “rabia” y el pobre cristiano se debate entre la vida y la muerte como consecuencia de ello. Se dijo, durante décadas, que dicho flagelo estaba erradicado de nuestro país, pero……

Hace algunos años, por razones de trabajo, este editor tuvo la oportunidad de visitar varias ciudades de Alemania y España. Entre todas las maravillas que este chileno pudo apreciar en ambos países, existe una diferencia notable con las ciudades chilenas. La absoluta ausencia de perros vagos y sus consecuencias digestivas.

Agrego a lo anterior que este cronista viene llegando de unas pequeñas -y no sé si tan merecidas- vacaciones algo más cerca, allende Los Andes, en la maravillosa ciudad de Buenos Aires.

¡Que bien puesto está el nombre de esa metrópoli¡ El aire, efectivamente, es impoluto. Yo debo agregar, no sólo por razones geográficas, topográficas y por cercanía del mar. También ha sido básica la transformación de aproximadamente el 90% del parque automotriz, incluida la locomoción colectiva, a motores de gas. ¡No existe el humo de los tubos de escape¡

Y he aquí lo novedoso, ¡Tampoco existen los perros vagos en Buenos Aires! ¿Será que la evidente influencia europea no sólo se refleja en la arquitectura? El respeto por los animales y la ausencia de golfos caninos también es una muestra de desarrollo y cultura. ¿Qué duda cabe?, espetaría un conocido repúblico de quien se comenta tiene genética Alessandri pero responde a un apellido diferente.

En cambio, nuestros imperecederos “quiltros”, pululan y reinan en las calles de cada ciudad y pueblo de Chile, ante la pasividad de autoridades y habitantes. Incluso se dan el lujo de intervenir en espectáculos deportivos internacionales televisados y de participar, en conjunto con los granaderos a caballo de la “escolta presidencial” en la Parada Militar. ¡¡Vaya protagonismo!!

La pregunta brota en forma espontánea e inevitable:

¿Existirá en nuestro Chile un municipio que tome medidas drásticas y ejemplificadoras respecto a este grave problema?

Buen desafío para cualquier Alcalde. ¡Una solución que con un buen marketing puede rendir plenitud de beneficios electorales!


No vaya a pensar el lector en una solución llena de barbarie como eliminar a los “Quiltros” in comento. ¡No, no, no…! Bastaría con esterilizar a las hembras y sumado a aquello, la construcción de caniles decentes. Liquidado el problema en el mediano plazo.

¡Señores Alcaldes, háganme caso, “recojan el guante”, métanse la mano al bolsillo y háganse famosos!


Post Data: El tema de la contaminación del aire, como enfatizaría el antes mencionado repúblico, ¿Qué duda cabe? …da para otro extenso comentario

1 comment:

Llanera Solitaria said...

La ausencia de perros vagos es, sin dudas, una señal de cultura y desarrollo.