Wednesday, September 11, 2013

La Democracia Cristiana y la Verdad Histórica









Miguel Huerta Marín

La Democracia Cristiana chilena reniega diariamente de sus orígenes sin que se les mueva un músculo de la cara. Así es, en la Europa de la post guerra, fue creada al amparo de El Vaticano, gobernado entonces por el Papa Pacelli (Pío XII) como una respuesta al naciente poder comunista. A la sazón, los partisanos –armados-  que habían combatido al terror nazi durante la ocupación, estaban compuestos en gran número por militantes comunistas y eran una obvia amenaza para el intento aliado de fortalecer las democracias en la Europa no ocupada por la Unión Soviética, especialmente en Italia y Francia.

No hace mucho, el ex candidato DC Claudio Orrego Larraín, acompañado por el presidente de la colectividad, Ignacio Walker Prieto, visitaban Alemania y se entrevistaban con doña Ángela Merkel, militante de la centro derechista Unión Demócrata Cristiana, Canciller de su país y dueña de la chequera europea. Trascendió que los chilenos fueron reprendidos por sus pactos con el comunismo chileno e incluso se les cuestionó, por esa razón, el financiamiento alemán al falangismo chileno.

Pero lo anterior ha sido sólo el preámbulo del mayor fiasco de los falangistas criollos. Ahora el tema del 11 de Septiembre de 1973 los complica como una papa caliente. Reniegan, sin una pizca de vergüenza, de su apoyo al movimiento militar. Si pudieran, no trepidarían en declarar que Patricio Aylwin y Eduardo Frei Montalva nunca existieron.

Es archisabido que ambos próceres DC no demoraron en justificar pública e internacionalmente el golpe militar. Circula profusamente por el ciberespacio el video de Aylwin justificándolo. ¡Es indesmentible!

Por su parte, el máximo exponente democratacristiano chileno de todos los tiempos, Eduardo Frei Montalva, lo dejó por escrito en Noviembre de 1973 en una extensa carta enviada por él a Mariano Rumor, a la sazón Presidente de la Unión Mundial Democratacristiana.

Sabidos también son los contactos previos al golpe, tanto de Frei como de Aylwin, con las jefaturas militares.

Ahora, con los bullados 40 años del golpe militar, resulta que la DC ha sometido a Frei Montalva a un ostracismo propio de los mejores años de la dictadura estalinista soviética. ¡Pobre Frei Montalva, ni lo nombran ni lo recuerdan!
Actúan como Pedro con Jesucristo y si es necesario negarlo 100 veces, no trepidarán en hacerlo.

El perdón insulso y extemporáneo está de moda, pero ellos no están dispuestos a practicarlo. Son como el marido infiel que sigue negando su infidelidad aunque sea sorprendido en la cama con su amante.

Lo triste de esta actitud es que los mismos DC no titubean ni un segundo para pontificar sobre la reconciliación y la necesidad de la verdad.

¡La verdad, en la medida de lo posible!, habría que puntualizar, emulando a Aylwin.


 

Mi madre solía decir que primero se pilla al mentiroso que al ladrón. Pues yo, parafraseando con algún matiz un antiguo proverbio árabe, digo: “Me siento en la puerta de mi tienda y espero que algún día pase el estandarte de la verdad”

2 comments:

Fernando Rozas M. said...

La DC pagará caro su inconsecuencia y sus alianzas en estas elecciones.

Carmen Domínguez R-T said...

La DC tiene un instinto suicida.