Monday, November 04, 2013

Un Hombre llamado Velasco


Quienes hemos estudiado la vida de ese carnicero llamado José Stalin hemos constatado que la crueldad humana no tiene límites. Sólo durante los años 30´s, y fruto de lo que se llamó la colectivización de la agricultura soviética, murieron aproximadamente 5 millones de pequeños y modestos agricultores. Muchos de ellos fueron fusilados por considerárseles un obstáculo para las pretensiones de los nuevos amos comunistas.  Otros, durante su deportación a Siberia en condiciones infrahumanas.  Y   los más, simplemente de hambre, producto  del  desastre de las políticas agrícolas implantadas por los soviets, quienes llegaron a embargar hasta los granos guardados para semillas, unos para consumo interno y otros para exportarlos.

! Sí, tal cual ¡  José Stalin, ávido de divisas y de prestigio internacional para su revolución, prefería vender trigo al extranjero pavoneándose de una inexistente hiperproducción -a pesar del costo de vidas humanas- que entregarlo al mercado interno para su consumo.

Así, el gélido invierno soviético mató a millones de seres humanos, cuya inanición no les permitió soportarlo. Como anécdota, agreguemos que durante esa hambruna la antropofagia fue una solución común.

Si a lo anterior sumamos los muertos durante y post revolución bolchevique, más las persecuciones políticas y asesinatos masivos post Segunda Guerra, las víctimas de José Stalin y sus seguidores superan largamente a la pesadilla nazi. Una de las más notables habilidades de la bestia caucasiana era olfatear a quienes en algún momento pudieran “hacerle sombra” y liquidarlos antes de que ello ocurriera. Así sucedió con varios de quienes encabezaron la revolución, incluido Trotsky.

Conocida es esa famosa infidencia que Stalin espetó a Winston Churchill en el transcurso de alguna reunión aliada durante la Segunda Guerra Mundial: “La muerte de un hombre es una tragedia. La de millones de hombres es sólo una estadística”.

Todo este preámbulo, sólo para recordar que existe un interesante liderazgo en ciernes que a contar de la subsiguiente elección presidencial podría tener un potencial difícil de contener por los actuales políticos tradicionales, muchos de ellos discípulos de Stalin. Me refiero a Andrés Velasco, cuya incursión en la primaria concertacionista lo marginó de competir en la próxima elección de Noviembre.

Se trata de una personalidad transversal. Lo que constituye una clara amenaza para las mafias internas concertacionistas lideradas por capos como Girardi; Andrade; Navarro y otros personajillos. Sin considerar a los democratacristianos, cuyo peso político se reduce a una mínima expresión. Desgraciadamente así es, fruto de una manifiesta falta de identidad, Walker y compañía más se asemejan a una monja en un lenocinio que a lo que debieran ser; una expresión irreductible de principios cristianos y de intransable convicción democrática. Hoy día, por unos votitos más y ante la expectativa de compartir el poder –aunque sea con los comunistas- la DC está dispuesta a vender su alma al demonio.

Ahora bien, refiriéndome a Velasco, los vericuetos del destino puede que lo hayan favorecido al dejarlo al margen de esta próxima elección. Los resultados de ella son tan impredecibles, que el rebaraje del naipe puede dejar huérfanos de liderazgo a una cantidad importante de chilenos de centro que, al poco andar, clamarán con fuerza por principios que parecen un tanto extraviados.

Andrés Velasco, si  es que tiene la habilidad de mantenerse equidistante de los actuales dos grandes conglomerados, puede resultar imbatible ante una disyuntiva futura.

Eso sí, es bueno analizar quiénes son los potenciales grandes enemigos de Velasco. Aunque parezca paradójico, ellos vendrán del mismo sector que algún día lo ungió como Ministro de Estado. No olvidar la inquina con que lo atacan personajillos de la calaña de un individuo que responde al nombre de Francisco Vidal, quien no trepida en culparlo de la derrota de Eduardo Frei.  La “izquierda unida” y probablemente gobernante, ésta vez integrada por el Partido Comunista, no vacilará en su intento de destruir a Velasco de cualquier forma, por inmoral que parezca.

Ahora vuelvo al primer párrafo de este artículo referido al  llamado “Montañés” José Stalin. Sus discípulos más evidentes –los comunistas que gozan de la más amplia confianza de Michelle Bachelet- serán, y me atrevo a predecirlo, los más enconados enemigos de Andrés Velasco, quien ya sentenció que ante su eventual  futura llegada a La Moneda, los marginaría del poder. Teillier, Gutiérrez, Carmona, Vallejo y compañía se sacarán sus disfraces democráticos y, fieles a su raíz estaliniana, no trepidarán en su intento de guillotinar la cabeza de Velasco. Ellos, al igual que su ídolo soviético, no pueden permitir que se desarrolle un liderazgo ajeno a sus prácticas totalitarias y proclive a ese mercado que ellos tanto odian, a pesar de que éste ha permitido cosas tan curiosas como algunos índices de obesidad en el pueblo chino.

ERGO: ¡Que se cuide Velasco de sus enemigos y que ojalá tenga claridad que éstos vendrán desde el flanco izquierdo!

1 comment:

Marta Alzamendi said...

El PC matará a Velasco siendo u embrión. Tienen experiencia en ello.