Monday, December 23, 2013

Comunistas al gabinete

Miguel Huerta Marín







Resulta evidente que un importante sector de la Democracia Cristiana, encabezado por Gutenberg Martínez e Ignacio Walker, tiene serias reservas respecto a la inclusión del Partido Comunista en el próximo gabinete ministerial. A pesar de ello, cada día es más claro que Michelle Bachelet sí los convocará a su equipo ministerial. Ya dio una potente señal en ese sentido.
La objeción al PC por parte de los aludidos se refiere al doble estándar comunista respecto a los DDHH y especialmente su situación en Cuba… y en Corea, agregaría yo.  
A su vez, los defensores DC del comunismo chileno los quieren en el gabinete y los declaran "evolucionados", obviando su clara posición en cuanto a la tiranía cubana."Fidel es la luz y la esperanza para Chile" declaraba hace poco la diputada comunista electa, Camila Vallejo.
Por su parte, la directiva comunista criolla enviaba sentidas condolencias a la dictadura de Corea del Norte con motivo del fallecimiento del padre del actual tirano coreano Kim Jong-un , quien ha debutado en su mandato con la ejecución de su propio tío, producto de un juicio "express", emulando el añejo ejemplo de José Stalin y sus famosas purgas en la antigua URSS.
Lo anterior, y mucho más, dejan en evidencia la dualidad de criterios a este respecto que existen dentro de la Democracia Cristiana. A pesar de ello, pareciera que Walker, Martínez, el mismo Orrego y quienes comparten esta línea dentro de la DC, tienen una inmejorable oportunidad para demostrar su consecuencia y desde el interior de un futuro Gobierno, exigir a la próxima Cancillería una posición clara e intransable respecto de los DDHH en las dictaduras comunistas que aún subsisten.

Es oportuno recordar que la Democracia Cristiana tuvo su génesis en la Europa post 2ª Guerra Mundial al amparo de la Iglesia Católica y el entonces Papa Pacelli, Pío XII. Se temía entonces a la fortaleza comunista que había liderado a los partisanos anti nazis tanto en Francia como en Italia. Por su parte, José Stalin mostraba entonces su incontenible ansia imperialista y ya se había quedado con la mitad de Europa, incluyendo parte de Alemania.
Occidente por su parte, liderado por los EEUU se había percatado tardíamente de las ambiciones estalinistas y, en primera instancia, trató al oso soviético con ingenua simpatía, motejándolo cándidamente como “Uncle Joe”.
Pues bien, los años han transcurrido y, aunque algunos traten de ridiculizar a quienes sostenemos que los comunistas no cambian, e ironizan diciendo que “Ya no se comen las guaguas”, los porfiados hechos nos muestran una Cuba en que se persigue a los disidentes el extremo del asesinato. Recordemos las oscuras circunstancias en la muerte de Oswaldo Paya. Para que hablar de Corea del Norte y su tirano de turno. Venezuela es un tema aparte y da para otro comentario. A la sazón, los líderes occidentales –una vez más- prefieren la política del avestruz e intentan ignorar las actitudes dictatoriales cuando estas se generan al lado izquierdo.

Finalmente y volviendo a nuestro Chile, la Democracia Cristiana, integrando la nueva coalición gobernante, debiera transformarse en dique de contención de las intenciones comunistas y pro chavistas. De no hacerlo, se diluirá en ese piño sin pena ni gloria y continuará dejando al chileno de centro en la más absoluta orfandad. A la brevedad, veremos quien pesa más dentro de la DC.



3 comments:

Anonymous said...

Yo apuesto a que doña Michelle hará pucheros cuando muera Fidel. ¡El amor es más fuerte!

Antonio Silva said...

Recordemos que en tiempos de Allende, el puerto de Queule se denominó Kim Il Sung, en honor al que fue gobernante de Corea del Norte.Éste era el abuelo del actual gobernante.El gobierno pasó después al hijo de Kim Il Sung y de éste al actual, el nieto. Una monarquía hereditaria.

Anonymous said...

No soy DC , Ni PS. Pero decididamente no comulgo con el PC !! sería una lástima tener que aguantar esta gente dictadora,inescrupulosa y bárbara,hacer parte del gobierno con algún ministerio. atte. Eduardo Sáez Maldonado