Sunday, December 13, 2015

En Venezuela


Varios años atrás, diputado muy joven, abordaba un avión con destino a Caracas. Haría una escala en La Paz, Bolivia, y aprovecharía de visitarla un par de días. No la conocía. El avión aterrizo puntualmente a las 10,30 hrs. e inmediatamente fue rodeado por militares armados. En ese mismo momento, se producía otro golpe de estado. Caía Juan José Torres y subía Hugo Banzer. Nadie descendió del avión hasta las 12 hrs aprox. Resolví seguir viaje e hice las gestiones en tierra, en medio de una batahola enorme. Se nos autorizó continuar viaje a las 18 horas. A Caracas, llegué a las 4 am  previa escala en Lima.    
Tan azaroso viaje, culminaría con un encuentro con el Presidente Rafael Caldera que, a pesar de estar vivo el recuerdo de su visita a la Universidad de Chile, ocasión en que le lanzaron huevos y otras menudencias los alumnos, tuvo la gentileza de recibirnos en amena charla.
Sin embargo, en esa ocasión me impresionó Venezuela. El pan para el desayuno lo compraban en Miami, los pollos en Colombia y la carne en otro lugar. “¿Y Venezuela que produce?”. Bueno, me contestaron, “algo de todo, pero especialmente petróleo. Con ello compramos todo”. Se estaba anidando una extraña república. Más adelante, la corrupción fue la noticia diaria.
Chávez Presidente. Han pasado 16 años de ese momento. Ha habido 20 elecciones. El Domingo 6 fue la última. Yo estaba ahí de observador, con todas las potestades que corresponden. Fui feliz. Quería conocer a esta Venezuela que había visitado hace tantos años.  Y volví muy complicado. Es cierto que los chavistas perdieron, pero también es cierto que la sociedad está muy quebrada y los líderes políticos de ambos bando “no dan el ancho” para los días que vienen. Ojalá esté equivocado. La economía, controlada por el Estado en un 100%, se encuentra destruida. Una mujer anciana me dijo, “No era Chávez el bueno. El bueno era el precio del petróleo…”. En moneda chilena, llenar un estanque de 60 lts. de combustible, se pagan $ 5 chilenos. Un dólar que se vende en $ 730 bolívares permite cargar 146 estanques de gasolina. Es de imaginar la inmensidad de automóviles en las calles. Autos viejos, muchos de ellos, de gran consumo…en realidad nadie sabe cómo se arreglará para el futuro. Pero más delicado aun, su tierra agrícola a media labor. La ubicación geográfica de Venezuela, espectacular, tiene distancias mínimas de los grandes centros de consumo. No lo aprovechan. Trabajar, no está en el ADN  de este pueblo que le dan todo…. Pero que también, todo está desapareciendo. Anaqueles vacíos. Se anuncia que en algún lugar llegaron 44 pollos. Corren. Se cuentan para ver si alcanzarán alguno.  Recordé nuestras colas en la Unidad Popular. Lo mismo. Es el socialismo del siglo XXI como lo anunció Chávez y Maduro le creyó, al igual que el pueblo.
¿Qué viene? Misterio. Estuve en el cierre electoral de ambas coaliciones partidarias. Sus discursos, vacíos. Ataques, descalificaciones, nada concreto. Ojalá me equivoque, en mérito de ese pueblo que hoy no tiene horizontes.


Mario Ríos Santander

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